martes, 6 de octubre de 2015

Rectores Crisálida de Barranquilla, trabajan por transformar su escuela

 
http://boletincrisalida.blogspot.com.c
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Rectores Crisálida de Barranquilla, trabajan por transformar su escuela.
Los rectores de las instituciones educativas de Barranquilla, IE Jorge Robledo, INSTENALCO, IE Golda Meir, IE Pinar del Río, IE Nuevo Bosque, Centro Social Don Bosco e ITIDA de Soledad, beneficiadas por el programa Crisálida, tuvieron la oportunidad durante esta semana de participar de un desayuno estratégico con la participación de la Dirección Misional, Coordinadores Estratégicos, Coordinación Territorial, y Agentes Psicosociales. Leer más en: http://boletincrisalida.blogspot.com.c
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'El matoneo escolar no es asunto de buenos y malos'


'El matoneo escolar no es asunto de buenos y malos'

Experta en pedagogía considera que el 'bullying' debe verse como un sistema que incluye al acosador.


Para enfrentar eficazmente el matoneo escolar no basta solo con identificar a los victimarios y defender a los acosados. Exige, de acuerdo con la pedagoga holandesa Bibi Schereuder, que tanto padres como maestros se despojen de todo prejuicio y sean capaces de ver el sistema escolar como un todo, del que hace parte lo bueno y también lo malo.
Schereuder, reconocida experta en pedagogía sistémica, constelaciones familiares y matoneo escolar, insiste en que el 'bullying' es una clara expresión de que algo o alguien está siendo excluido del sistema. “Cuando miras sistémicamente el entorno escolar –explica la experta– te esfuerzas por ver el mundo tal como es, sin prejuicios; no hay bien ni mal. Es. No es nada fácil, claro, porque está en nuestra naturaleza ser leales a nuestro propio grupo y a mantener delimitadas las fronteras, pues seguimos creyendo que esa es la forma de sobrevivir”.

En entrevista con EL TIEMPO, Schereuder, quien estuvo recientemente en Colombia, explica en qué consiste su particular visión sobre la forma de abordar el acoso escolar. “Para hacerlo se necesita involucrar a todos, pues la idea es borrar los límites que se crean entre agresores y víctimas. Esta polarización refuerza, desde cada esquina, actitudes nocivas que atentan contra la convivencia. Cuando de acoso escolar se trata, no se puede pensar en buenos y malos”, dice.
¿Cuál es el primer paso que debe darse para prevenir y atacar el matoneo escolar?
Lo primero que debe hacerse es abrir el corazón de todos, padres, maestros, estudiantes, para que acepten que no se puede cambiar el mundo teniendo prejuicios. De hecho, este ensanchamiento de nuestra perspectiva del “nosotros” también incluye a aquellos a los que les tenemos miedo, y que no podemos evitar ese miedo si los excluimos.
Usted ha dicho que los acosadores necesitan acosar. ¿Por qué?
Al intimidar, el acosador está construyendo un subsistema, cuyas fronteras, orden y liderazgo él puede controlar. Los sistemas completos, donde el orden es claro, brindan sensación de seguridad. Así que cuando el agresor necesita de esta seguridad es porque probablemente está percibiendo inseguridad en el sistema. La sensación de inseguridad es, a menudo, un síntoma de que algo está dañado.
¿Qué tipo de colegios son más propensos a acabar ‘promoviendo’ el matoneo?
Los planteles en los que se dice ‘en nuestro colegio el matoneo no existe’ son los que están en mayor riesgo de promoverlo; el acoso escolar hace parte de la vida e ignorarlo es desconocer algo o a alguien que está siendo excluido, y que quiere y debe ser visto. Por esa razón, el primer paso hacia la prevención del matoneo es admitir que existe.
¿El matoneo es un fenómeno reciente o siempre ha estado presente en la vida de la gente?
Si usted habla con los padres de niños intimidados, es común oírles decir que ellos también lo fueron, lo mismo que los papás de estos; incluso, no es raro encontrar que ellos fueron matoneadores. Por eso creo que el acoso escolar es de todos los tiempos. Algunos estudios con monos han concluido, de hecho, que el 'bullying' es solo una parte de la conducta social. Cada vez hay más normas para proteger a los niños del maltrato, pero es evidente que las agresiones crecen.
¿Qué piensa de eso?
Tal vez estas leyes, que tienen buenas intenciones, tratan de excluir el 'bullying'; en Holanda ya hay cientos de nuevos ‘métodos antimatoneo’; el problema es que en la palabra ‘anti’ está la exclusión. Hay que entender que el comportamiento de intimidación conlleva un mensaje para los adultos: ‘Por favor, busquen en sus sistemas aquello que quiere ser incluido’. Debemos preguntarnos, ¿qué de lo que hicimos o hacemos no nos gusta y lo excluimos? Y resuelta la cuestión, actuar para que todos y cada uno sientan que pertenecen al aula.
La primera reacción de los niños ante el acoso es guardar silencio, ¿por qué ocurre eso?
Suele ocurrir que ante algunos eventos dolorosos la gente prefiera no hablar de ellos para no revivirlos. Estas personas arrancan esta página de la historia. Lo que no se tiene en cuenta es que la historia necesita ser contada, completa, y eso incluye lo doloroso. No hablar genera resentimiento y no resuelve los problemas.
Usted habla del matoneo con un enfoque sistémico. ¿De qué se trata?
La visión sistémica no aporta herramientas concretas contra el matoneo escolar, pero sí puntos de vista. Si un profesor tiene que lidiar con la intimidación en el colegio, debe actuar. Ahora, si ve que tanto el acosador como la víctima son simplemente pequeñas ruedas dentro del sistema, va a actuar de modo diferente. Cuando el educador entiende que el acoso no es aledaño, sino que está conectado con todos los procesos educativos, puede actuar de modo menos sesgado, más integral.
Usted ha dicho que los colegios deberían ‘agradecer’ a los acosadores, por su contribución a la estabilización del sistema escolar. ¿No es un poco loco?
Parece una locura, pero mirar de manera más amplia la dinámica de la intimidación, incluido el comportamiento del acosador y su víctima, es un intento por completar nuestra historia y nuestros sistemas. Aunque parezca extraño, un sistema completo se siente sano. En holandés la palabra ‘curación’ es la misma que estar entero. La curación es admitir toda la historia, incluyendo las cosas dolorosas.
¿Cómo ayudar a los niños a aumentar su capacidad de resiliencia para prevenir el matoneo?
Tal vez se trate más de enseñarnos a nosotros mismos, como adultos, que de enseñar a los niños… Cuando los mayores podamos ampliar nuestro corazón para incluir en él al mundo y a las personas tal y como son, los niños van a estar abiertos a hacerlo también. Cuando no es así, los pequeños se sentirán parte del ‘bando de los buenos’ e inconscientemente responsables de defender a los afectados. Cuando eso ocurre, se excluye y matonea al matoneador. Eso no resuelve nada. Polariza.
Un elemento común a ambientes escolares son los observadores pasivos. ¿Qué hay que hacer para activarlos?
Ellos están ante un dilema: ¿voy a pertenecer al sistema de los acosadores o al del acosado? ¿Debo pertenecer al sistema de los profesores, contarles lo que está pasando? Las opciones son convertirse en un perpetrador, en una víctima o en un traidor. Una de las cosas que un profesor puede hacer es crear un clima en el que todo el mundo entienda que guardar silencio no ayuda.
Y un clima en el que todo el mundo puede estar seguro de que él o ella tiene un lugar. Esto significa que el profesor realmente puede acoger a aquellos que se señala como ‘malos’ o ‘indeseables’. En consecuencia, los niños se sentirán lo suficientemente seguros para reportar sin correr el riesgo de ser excluidos por sus compañeros.
En Colombia
Uno de cada cinco niños es víctima de ‘bullying’, según la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud. El 30 % de los casos está ligado a la homofobia y 25 % a matoneo racial. Entre los afectados, tres de cada cinco han pensado en el suicidio alguna vez.
Tomado del tiempo

domingo, 4 de octubre de 2015

7 Trucos altamente efectivos para emocionar a tus alumnos. ¡La número #7 es infalible!


7 Trucos altamente efectivos para emocionar a tus alumnos. ¡La número #7 es infalible!

Emocionar. Se puede y se debe enseñar emocionando. Cada vez tengo más claro que como docente debes encontrar un equilibrio entre lo que enseñas desde la inteligencia intelectual y lo que enseñas desde lainteligencia emocional. No es suficiente con transmitir conocimientos. También es preciso enseñar con emoción y desde la emoción. ¿Cómo? Aquí tienes algunos trucos realmente efectivos para emocionar a tus alumnos.
Emocionar
Imagen extraída de Shutterstock
1. Recuerdo. Recordar para aprender. Recordar para emocionar. A lo largo del curso aprovecha algunos momentos de una sesión lectiva para recordar, para rememorar algunos episodios que tanto para el grupo como para ti hayan sido importantes, hayan tenido un valor emocional. Como docente, te empeñas en que tus alumnos no olviden tus contenidos. Haz lo mismo con vuestros recuerdos. Son una excelente herramienta para la cohesión de grupo, para arrancar una sonrisa, para ganar en complicidad. Aquí van algunos ejemplos:
  • El primer día de clase.
  • La primera salida de curso.
  • Un aniversario.
  • Algún conflicto resuelto satisfactoriamente.
2. Anécdota. A diferencia del recuerdo, la anécdota tiene una carga menos emocional, pero es tremendamente útil para congeniar con tus alumnos. Sírvete de una anécdota que esté asociada a un momento mágico, que esté asociada al humor, a la risa, a la carcajada. Son momentos muy efectivos desde el punto de vista emocional porque puedes acudir de forma recurrente a ellos en distintos momentos en los que el grupo no responde de la manera que te gustaría. Con la anécdota te reirás con ellos, no de ellos. Aquí van algunos ejemplos:
  • Una respuesta graciosa de un alumno.
  • Un lapsus linguae.
  • Un tropezón.
  • Un regalo sorpresa.
3. Imagen. Sírvete de imágenes para emocionar. Para ello lo mejor es asociar una imagen a una frase o lema. Puedes usar la pizarra digital para proyectarla. En este caso te recomiendo que intentes crear expectativas, es decir, puedes decir el día anterior que mañana les tienes preparado algo muy especial, algo que les va a encantar. Para emocionar hay momentos en los que previamente hay que crear expectativas. De esta forma la predisposición para que el mensaje llegue a tus alumnos es mucho más efectiva. 
4. Confesión. Siempre he defendido la teatralización como la forma más efectiva y directa de llegar al corazón de tus alumnos. La teatralización, la dramatización tiene una gran efectividad porque transforma una clase aparentemente aburrida en un auténtico espectáculo. El truco de la confesión consiste en ponerte delante de tus alumnos con un papel en la mano. Incluso puedes aprovechar y subirte a una silla. Esta actuación es para dar a conocer a tus alumnos que lo que va a pasar está fuera de toda rutina. Con el papel en la mano y encima de la silla, conseguirás captar por completo la atención de tus alumnos. Ahora empieza el espectáculo. Ahora ya estás en plena predisposición para emocionarles. ¿Cómo? Pues de la forma más fácil que conozco. Confesándoles lo mucho que te importan, lo bien que te sientes con ellos, lo mucho que has aprendido a su lado. Sé breve, directo, conciso, usa un lenguaje muy cercano a ellos e intenta que no supere los dos minutos. Cuando hayas acabado, pliega el papel, guárdalo en un bolsillo, levanta la cabeza y mantente en silencio esperando la reacción de tus alumnos. En ese momento habrás creado magia, emoción. Habrás conseguido ganarte a tus alumnos y tu actuación será lo que recordarán de ti para siempre. ¿Miedo al ridículo? No hay ridículo cuando lo que transmites es verdadero y sentido.
5. Dinámica. Soy un enamorado de las dinámicas de grupo. Aquí te propongo una muy sencilla. Coloca a tus alumnos formando un círculo con las mesas. Deben colocarse de forma aleatoria. A continuación, dales un papel. En ese papel deben escribir una cualidad positiva o una declaración de amistad del compañero que tienen a su izquierda. Empiezas tú leyéndola. Para ello te pondrás de pie y la leerás en voz alta y mirando al alumno. Cuando la hayas leído, le abrazarás o le chocarás la mano. Se seguirá el mismo procedimiento con el resto de alumnos. Al finalizar la rueda, todos debéis entrar dentro del círculo de mesas y os abrazaréis todos entre todos u os chocaréis las manos. He realizado esta práctica varias veces y en todas se ha producido un momento realmente emocionante, mágico. Os aseguro que algunos alumnos acabarán llorando. Cuidado con las emociones. Para muchos de tus alumnos se convertirá en un momento inolvidable.
6. Regalo. Regalar para agradecer. Regalar para recordar. Regalar para enamorar. Regalar para emocionar. Regala algo a tus alumnos e intenta que sea lo más personalizado posible y hecho por ti mismo. El regalo tiene un altísimo valor para un alumno y una fuerte carga emocional. Sírvete de este truco para crear momentos especiales, para que tu paso por aquel grupo tenga una materialización para tus alumnos. Yo lo llamo emociones materiales.
Tomado de Justifica tu respuesta. Santiago Moll.

sábado, 3 de octubre de 2015

10 consejos para que los niños respeten a sus padres


10 consejos para que los niños respeten a sus padres

Cómo enseñar a los niños el valor que tiene el respeto

Aprender el valor del respeto hacia uno mismo y a los demás es uno de los aprendizajes de interacción social más importantes que cualquier niño o niña debe realizar desde su más temprana edad. El respeto es la base para una correcta convivencia y no cabe dudad que es en la familia donde se construyen sus cimientos.
En  la actualidad parece que los niños tienen grandes dificultades para respetar a las figuras de autoridad, ya sean sus padres, sus maestros o profesores. El origen de esta pérdida de respeto es complejo pero tiene mucho que ver con la forma de educar a los niños y al papel que les estamos otorgando en sociedad actual. La familia se ha vueltomás permisiva, centrada en el niño y en su bienestar.

Por qué parece que se ha perdido el valor del respeto en los niños

Padre y niño
Hoy en día hemos situado al niño en el centro de todas las atenciones y, equivocadamente, muchos padres buscan únicamente complacer a sus hijos,evitándoles cualquier conflicto, problema o frustración. Parece que ya no seamos capaces de contradecirles, enfrentarles o negarles cualquier cosa que nos pidan, criando de este modo niños más egoístas, demandantes, impulsivos e incluso agresivos.
Los niños no respetan a sus padres porque no están aprendiendo a hacerlo ya que viven creyéndose el centro del mundo. Por lo que se hace necesario parar, reflexionar y enseñarles cómo hacerlo. Esta reflexión previa es necesaria para ver en qué nos estamos equivocando y cómo aplicar los siguientes consejos para que los niños aprendan a respetar a sus padres.

10 consejos para que los niños aprendan a respetar a los padres

Si los padres queremos que nuestros hijos nos respeten nosotros debemos ser los primeros en dar ejemplo. Debemos ser respetuosos con nuestros hijos pero no solo con ellos. Los niños aprenden fundamentalmente por imitación por lo que deben poder observar cómo tenemos interacciones respetuosas con aquellas personas con las que nos encontramos diariamente: amigos, conocidos, vecinos, maestros, profesores, jefes, empleados … Pero también debemos explicar qué significa el respeto y por qué es importante. Para ello debemos:
1. Ofrecer el mejor ejemplo de respeto entre nosotros, los padres. Cuando los hijos viven en un entorno respetuoso y tranquilo es más probable que ellos lo sean también. Los hogares donde las faltas de respeto entre los progenitores son constantes y sistemáticas generan el clima propicio para que germine la semilla la intolerancia y la agresividad en nuestros hijos.  
2. Escuchar sin interrumpir sus opiniones, ellos y sus problemas son igual de importantes que los nuestros, aprendamos a escucharles.
3. Ser sinceros en nuestros mensajes, no mentirles, defraudarles ni engañarles. No hay nada que mine más el respeto y la confianza hacia una persona que sus mentiras y engaños continuados.
4. Ser amables con ellos, enseñándoles el valor de las palabras: por favor, gracias, lo siento. Pedir perdón en caso que nos equivoquemos y agradecerles su esfuerzo al ayudarnos.
5. Evitar darles todo cuanto piden en el momento que lo piden, de este modo conseguiremos evitar convertirnos en 'padres cajeros automáticos' o cumplidores de sus deseos. Y aunque todos queremos hijos felices, los padres debemos cumplir el rol que nos toca y saber decir que no en los momentos que es necesariosin miedo ni temor a sus reacciones ante las frustraciones.
6. Hablarles sin gritar, los gritos no nos dan más autoridad ni credibilidad ni infunden respeto. Los gritos y las malas formas fomentan el miedo y alejan a nuestros hijos de nosotros. Los gritos son el alimento perfecto para la desobediencia y la desconsideración.
7. Corregirles de un modo positivo cuando nos contradicen. Cuando un niño nos replica o contradice hacer saber que su modo de contestarnos no es correcto. Debemos enseñar que existen otros modos de decir lo mismo sin ser agresivo, contestón o mandón.  Al inicio le pondremos tantos ejemplos que sean necesarios.
8. Establecer normas o reglas de convivencia claras. Las normas o las reglas de casa ayudan a los miembros de la familia a mantener una buena convivencia. Nos ayudan a respetarnos mutuamente y facilitan la armonía familiar, como por ejemplo no interrumpir cuando mamá o papá hablan por teléfono o pedir las cosas por favor.
9. Ser coherentes y consistentes en nuestros actos para que nuestros hijos sepan que aquello que está mal lo está no solo porque tenemos un mal día si no porque es algo que no es correcto bajo ninguna circunstancia. Si una de las normas es 'no se salta en el sofá' no dejaremos que lo haga en casa de los abuelos, en un hotel o porque tenemos visita y no queremos montar una escena.
10. Poner límites a sus salidas de tono. Bajo ninguna circunstancia debemos permitirque nuestros hijos nos insulten aun cuando creamos que son demasiado pequeños para entender lo que dicen. Ante cualquier insulto o falta de respeto debemos ser firmes y claros, explicándoles que ese tipo de trato no se admite en nuestra familia.
En definitiva, se trata de ganarse el respeto sin imponerlo, tener autoridad sin caer en el autoritarismo y educar niños con valores tan importantes como la tolerancia, el respeto o la amabilidad.
Sara Tarrés
Sara Tarrés CorominasPsicóloga infantil
Orientadora infantil

jueves, 1 de octubre de 2015

Doug Lemov: “Compartir casos de éxito es la mejor forma de aprender”


Así era...
Doug Lemov
Docente, escritor y director de Teach like a Champion
Reconoce que sus asignaturas favoritas siempre eran aquellas en las que tenía a los mejores profesores, aunque admite que la de literatura inglesa siempre estaba entre las preferidas. Actualmente lidera el equipo de Teach like a Champion que se encarga de estudiar a los buenos profesores para transmitir sus conocimientos y ayudar así a toda la comunidad.


¿Cuál es la misión del equipo Teach like a Champion?
Consiste en estudiar a los profesores y aprender de lo que hacen. Analizamos a los docentes que consiguen grandes resultados, especialmente a los que enseñan a alumnos de entornos difíciles y que viven en contextos de pobreza.
¿Cuál es el objetivo de este análisis?
Observar las prácticas educativas de los mejores profesores y sus secretos de enseñanza para poder ayudar a otros docentes, ya que creemos que compartir casos de éxito es la mejor forma de aprender.
¿En qué aspectos se centran especialmente?
Actualmente se habla mucho del vacío que existe entre los estudiantes ricos y los pobres, que también es extensible entre países e incluso entre las mejores y las peores escuelas. Por tanto, lo que queremos hacer es estudiar las razones de este vacío para poder encontrar soluciones que permitan reducirlo y, de esta manera, compartir nuestras ideas.
¿Cómo se puede reducir el vacío que comenta?
Debe existir una gran enseñanza, un buen currículum y una adecuada cultura escolar. La cultura es muy importante para el progreso y el desarrollo, ya que únicamente una buena enseñanza en el aula no es suficiente.
Su libro ha sido un best seller, ¿cuál cree que ha sido el motivo?
Los profesores están ávidos por conocer pequeños detalles que les permitan superar los retos que tienen en su día a día. Pienso que les gusta el libro porque les da consejos y les ayuda en sus retos cotidianos de una forma muy práctica.  
¿Cuáles son las principales claves para el éxito educativo?
Cualquier profesor sabe que hay muchas claves, pero no podría dejar de mencionar el rigor. Los docentes tienen que retar a los alumnos para hacer el trabajo lo mejor que puedan, ya que a menudo son más capaces de lo que ellos mismos creen. También tenemos que conseguir su compromiso con el trabajo académico y ayudarles a realizar las tareas que les encomendamos.
Parece tarea fácil, pero en la práctica no lo es…
Cierto, por este motivo es importante que los profesores se doten de herramientas que les permitan solucionar ciertos problemas. A menudo muchos estudiantes no están interesados en lo que se explica en clase, por lo que debemos ingeniárnoslas para captar su atención y conseguir su compromiso.
¿De qué herramientas estamos hablando?
Mantener relaciones personales cercanas con los alumnos, saber cómo gestionar el comportamiento de los estudiantes según su edad y enseñar de formas distintas para que el contenido sea comprensible para diferentes perfiles de escolares. En este sentido, particularmente otorgo una gran importancia a conseguir que todos los alumnos participen de forma activa en las actividades que se realizan en clase.
¿Cuáles son las habilidades que un buen profesor debe poner en práctica?
Es un trabajo muy complejo y las habilidades que se necesitan hoy son distintas a las que se necesitarán mañana. También son diferentes las habilidades que necesitas en función de los alumnos de cada clase. En mi libro puedes encontrar 62 técnicas en 12 capítulos en los que desarrollamos las herramientas que deben utilizar los profesores para resolver situaciones diversas.
¿Podría mencionar las más importantes?
Podríamos decir que las habilidades que más necesitan los profesores son la percepción y la responsabilidad, para entender lo que está pasando en sus clases y poder aplicar las herramientas más adecuadas para cada situación que se produce en el aula.
Entonces, ¿la habilidad para solucionar problemas es muy importante?
Es la labor clave de la enseñanza si bien, personalmente, creo que los profesores no reciben mucho crédito por ser “solucionadores de problemas”. Este hecho no deja de ser irónico ya que a los profesores siempre se les dice lo que deben hacer, pero lo que se les exige que hagan o digan a menudo no está en sintonía con la realidad con la que se encuentran dentro del aula.
¿Cree que se enseñan de forma satisfactoria estos aspectos a los futuros profesores?
Hablando de forma genérica creo que la formación para futuros profesores tiene problemas. Falla en el hecho de no enseñar a solucionar problemas y en ser demasiado teórica. Los profesores a menudo saben el contenido que deben transmitir en clase pero desconocen cómo conseguir el compromiso de los estudiantes con sus lecciones y cómo hacerlas interesantes para todos sus alumnos.
¿Cómo solventar esta problemática?
La formación debe ser mucho más práctica. Algunas de las teorías educativas y libros que deben leer los futuros profesores están elaboradas por personas que no actúan como docentes. Deberíamos empezar por honrar y aprender de los profesores para permitirles construir el conocimiento sobre su profesión.
Finalmente, ¿cuáles cree que son los retos educativos más importantes que debemos afrontar a corto plazo?
Uno de los principales retos es saber utilizar de forma más sabia los datos de los que disponemos. Actualmente somos capaces de mesurar lo que está sucediendo dentro del aula pero no sabemos qué hacer con la información que obtenemos. Debemos asegurarnos de hacer una lectura correcta y de utilizar los resultados de forma adecuada, sabia y cuidadosa.
Tomado de Tiching blog