viernes, 16 de marzo de 2018

El éxito de la educación portuguesa y qué debería aprender España de ellos

El éxito de la educación portuguesa y qué debería aprender España de ellos

Hace dos décadas, nuestros vecinos se enfrentaban a malos resultados en PISA y a un alto abandono escolar. Hoy, la situación es completamente diferente. ¿Qué hicieron?


Dos alumnas en un colegio de primaria lisboeta, en 2008. (Reuters/Nacho Doce)
Foto: Dos alumnas en un colegio de primaria lisboeta, en 2008. (Reuters/Nacho Doce)

“Un gran problema que Portugal debe solucionar está relacionado con las demandas de la economía del conocimiento y los bajos niveles de rendimiento mostrados por los alumnos en el examen PISA de 2000. En lectura se encuentra por debajo de la media (474 puntos). Lo mismo ocurre con matemáticas (466) y ciencias (474)”. Estas eran las frases que cerraban el capítulo dedicado a nuestro país vecino en el libro 'Los sistemas educativos de Europa', escrito por Carlos Fino y Jesus Maria Sousa, catedrática de Ciencias Sociales en la Universidad de Madeira. Una década después, la situación ha dado un giro de 180 grados y Portugal ha pasado a convertirse en un sorprendente ejemplo de mejora radical educativa.
En parte, por haber dado un vuelco a esos malos resultados, convirtiéndose en el país que asciende a mayor velocidad en PISA, mientras otros gigantes como Finlandia ven cómo su rendimiento desciende: 501 puntos en ciencias (por 493 de España), 498 en lectura (por 496 de España) y 492 en matemáticas (por 486 de España). No es una mera cuestión de cifras. Además, Portugal ha conseguido una escuela pública de calidad, igualitaria, con muy buena reputación social y que ha conseguido atajar uno de sus grandes problemas. “Ha logrado reducir el abandono escolar temprano en un 25%, de 38,5% a 13,7%”, recuerda Susana Agudo Prado, profesora de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo que ha estudiado la educación inclusiva en España y Portugal.
El énfasis en los ciudadanos y la participación democrática es una diferencia sustancial entre la actitud de España y la de Portugal
“Se ha hecho un gran trabajo a lo largo de los años para soltar el lastre de un pobre sistema educativo heredado de la dictadura, por ejemplo abriendo la educación a todos los ciudadanos independientemente de su origen, atajando el analfabetismo o abriendo el país a una sociedad moderna”, explica a El Confidencial Diana dos Santos Sousa de la University College de Londres, especialista en la educación de su país. Las reformas que se pusieron en marcha tras la llegada de la democracia en los años 70 era revertir las desigualdades generadas tras décadas de represión. “La educación portuguesa, hoy en día, sigue estando muy influida por las ideas de izquierda, aunque quizá ahora con un poco menos de fuerza”, añade Dos Santos Sousa.
Las bases del sistema educativo del país vecino se sentaron en 1986, con la conocida como Ley de Bases del Sistema Educativo, que estableció la mayoría de principios que siguen vigentes hoy desarrollando los principios de “igualdad de oportunidades” de la Constitución, apuntalados a través de reformas que, no obstante, no han alterado sus ideas esenciales. “Puede decirse que el tono ideológico de la Constitución Portuguesa, con su énfasis en los ciudadanos y la participación democrática es una diferencia sustancial entre la actitud de España y la de Portugal respecto a la educación”, opina la investigadora de la institución inglesa.
Al contrario que en España, la mayoría de familias de Portugal suelen elegir centros públicos porque tienen buena fama
A simple vista, una diferencia sustancial entre nuestro país y el vecino es la proporción entre colegios privados y públicos. En Portugal, alrededor de un 82,6% de los niños acuden a colegios públicos, un 4% a concertados y el 13% restante a privados; en España, el porcentaje en concertada y privada asciendehasta el 28 y el 4, respectivamente, mientras que la pública se queda en el 68%. En Portugal, la cantidad en los concertados ha descendido después de que el Gobierno socialista de Antonio Costa haya decidido poner fin a más de la mitad de subvenciones a estos centros.
“Al contrario que en España, la mayoría de familias de Portugal suelen elegir centros públicos para enviar a sus hijos porque están bien valorados por la sociedad en general”, recuerda a El Confidencial Jesus Maria Sousa, que diagnosticó los males del sistema portugués en 2007. A pesar de los recortes, Portugal destina alrededor del 5,1% de su PIB a educación, mientras que en España se encuentra en un 4,1%. Sin embargo, como recuerda la profesora, aunque durante años el objetivo ha sido mejorar en PISA, los objetivos del gobierno de Costa forman parte de “una tendencia contra el entrenamiento para los exámenes”.

La mejora, a través de los profesores

Todos los expertos coinciden en que gran parte de los buenos resultados de Portugal se deben a la preparación de los demandados profesores, una de las más exigentes en la Unión Europea. Un informe de la OCDE sobre profesores portugueses recordaba que su formación “incluye preparación inicial (incluidas prácticas), tienen un aprendizaje continuo obligatorio y se benefician de altos salarios”. “Portugal pertenece al reducido grupo de países que piden un máster para ejercer, ya sea en la guardería, en primaria o secundaria”, explica Sousa.
A diferencia de lo que ocurre en otros países, los profesores comienzan a hacer prácticas desde muy pronto, ya en el primer semestre del primer año de la carrera. Los docentes que darán clase en primaria (que es considerada la base del resto de sistema educativo) deben enfrentarse a dos exámenes: Lengua y Matemáticas. Que, no por casualidad, son los dos ámbitos donde más ha mejorado Portugal en PISA, lo que muestra que gran parte de los esfuerzos han estado destinados a revertir la tendencia que se puso de manifiesto en los exámenes del año 2000.
Hay una fuerte apuesta por mejorar la experiencia de aprendizaje de los estudiantes formando a los docentes en innovación
“Hay similitudes entre el sistema educativo español y el portugués, la estructura y los recursos tienen grandes parecidos”, añade Susana Agudo. “La clave puede encontrarse en los factores de carácter procesual, apostando por la formación de los docentes para que tengan gran abanico de recursos y herramientas metodológicas para enseñar y atiendan a la diversidad de formas que el estudiante tiene de aprender”. La profesora de la Universidad de Oviedo incide en “la fuerte apuesta por el 'proceso', por mejorar la experiencia de aprendizaje de los estudiantes formando a los docentes en metodologías innovadoras”. Algunas de ellas, recuerda la Comisión Europea, se imparten en el currículo de Educación para la Ciudadanía.

Descentralización e independencia

España es uno de los países más descentralizados de Europa en lo que a educación se refiere, con un gran número de competencias transferidas a las comunidades. Portugal, no obstante, no se queda atrás, y ha dado un paso más allá ofreciendo a los centros educativos una gran autonomía. “En contraste con nuestra vieja costumbre de centralización, el currículo nacional puede ser parcialmente descentralizado en proyectos curriculares de colegios y clases, según los intereses y necesidades locales”, explica la profesora de la Universidad de Madeira. Eso sí, matiza que es así “al menos en un plano ideal”.

Alumnas de la FP portuguesa. (Reuters/Jose Manuel Ribeiro)
Alumnas de la FP portuguesa. (Reuters/Jose Manuel Ribeiro)
Como señalaba el informe de la OCDE, esto ha sido posible gracias a un decreto del año 2008 que daba un mayor peso a los ayuntamientos en la financiación de las escuelas en la hora de contratar al personal no docente y las infraestructuras. En 2012, la reforma del currículo dio mayor autonomía a cada centro a la hora de decidir sobre los contenidos lectivos y sucesivas leyes han reforzado la capacidad de decisión del director del centro. Diana dos Santos recuerda que los principios organizativos de la educación de preescolar fueron revisados en 2016.
Un hito reciente es el conocido como Plano Integrado e Inovador de Combate ao Insucesso e Abandono Escolar, lanzado en 2012 con una serie de medidas entre las que se encontraban planes personalizados de estudio a los alumnos de primaria que presentaban dificultades o la creación de nuevos cursos de Formación Profesional. A finales de los 80, no obstante, el PIPSE (Programa Interministerial de Promoción del Éxito) ya intentó hacer frente a este problema. “Portugal está haciendo frente a uno de los problemas actuales más alarmantes: el fracaso escolar”, recuerda Susana. En España, la tasa de abandono es del 19%, más de cuatro puntos por encima de nuestros vecinos.

Y ahora, ¿qué? El regalo envenenado de PISA

Portugal se encuentra en una encrucijada educativa. Los expertos portugueses recuerdan que la coalición de izquierdas liderada por Antonio Costa se centrará en algunos de los aspectos educativos que se han dejado de lado, como “el pensamiento crítico y analítico o aspectos relacionados con lo social y político”, en opinión de Jesus Maria Sousa. Es una de las paradojas del aparente éxito portugués en los exámenes de la OCDE (que, como recuerda, se trata un organismo económico) que, en opinión de la catedrática, pasa por haber “concentrado en Matemáticas y Lengua tiempo, recursos y créditos educativos”. Es más, el TIMSS, que mide el rendimiento en ciencias, mostró un descenso del país portugués en el año 2016.
Es posible que de manera paulatina vayamos asistiendo a una reducción de servicios como los colegios concertados
Es una dificultad que reconocía el propio ministro de Educación, el ingeniero químico Tiago Brandao, al afirmar que “en muchos centros, los profesores vivían más pendientes de preparar a sus alumnos para esos exámenes y que obtuvieran buena nota que del aprendizaje en sí”. Algunas de las nuevas medidas, de hecho, no tienen un reflejo inmediato en las notas de los alumnos u otras mediciones. Es una de las trampas del éxito, como advierte Sousa: “Si un país sale o no bien parado en el examen está influido por que su currículo se centre en enseñar las habilidades que PISA pone a prueba”.
En el horizonte, al igual que en España, se avecina un cambio demográfico que hará que los dos países ibéricos tengan que replantearse la estructura de su sistema. Como recuerda la profesora Agudo, la natalidad en Portugal se encontraba en 2016 en el 8,4% (un 8,8% en España), datos “muy bajos”. “Con el descenso de niños en edad escolar, el Estado puede encontrarse que son suficientes los centros públicos con los que cuenta para dar respuesta a la demanda”, explica. “Es posible que de manera paulatina vayamos asistiendo a una reducción de la contratación de servicios externos (simplemente, porque no se necesitan)”. Una situación, con colegios concertados y centros públicos vacíos, que es común a Portugal y a algunas comunidades autónomas españolas como Asturias.

La gran victoria contra el abandono escolar

Si los datos de PISA son llamativos, aún más relevantes son las medidas para combatir el fracaso escolar, que en 2002 se encontraba en nada menos que un 41%. Aunque aún sigue siendo uno de los países con un nivel más alto (un 13,6%), el cambio de tendencia parece casi milagroso. Es, en parte, consecuencia de la ya citada independencia de los centros, cuya flexibilidad de currículum permite que los colegios diseñen programas individualizados para los alumnos en riesgo de fracaso. En parte, fomentando alternativas como la formación profesional que “permiten que no salgan del sistema educativo”, como explica Sousa. Un puente que también permite alcanzar la universidad una vez se concluye.
FUENTE: EL CONFIDENCIAL

martes, 13 de marzo de 2018

LAS ESCUELAS COMO CENTROS DE INNOVACIÓN SOCIAL

LAS ESCUELAS COMO CENTROS DE INNOVACIÓN SOCIAL

Hace unos días, durante la manifestación del #8M pensaba la verdadera fuerza de cambio, de transformación y de mejora  la tiene la propia sociedad.


En los días previos y durante el 8M la mayoría de las escuelas hemos diseñado pequeños proyectos de aprendizaje con los que hemos pretendido que nuestro alumnado comprendiese de manera crítica la realidad. Una realidad en la que hemos observado la desigualdad de género; hemos pensado y comparando el papel del hombre y la mujer en la casa en el trabajo, en las relaciones y en la sociedad; hemos analizado datos  y hemos deducido evidenciado la prevalencia del hombre sobre la mujer en el mercado laboral, en los sueldos que perciben y en las situaciones de acoso y maltrato; hemos debatido y argumentado sobre la inequidad de situación, evaluando y sopesando las acciones históricas y que nos han llevado y todavía nos llevan a esta situación, sin poder pensar que es una situación solo del pasado. 
Realmente hemos cumplido nuestra corresponsabiliad como docentes con el tema diseñando proyectos de aprendizaje que nos han ayudado a comprender la realidad en la que vivimos de manera crítica.
Para finalizar hemos desarrollado creaciones académicas (pósteres, textos, eslóganes, vídeos, imágenes...) y de aprendizaje servicio con  las que hemos acabado el ciclo del proyecto... a la espera de un nuevo 8M. 
Me queda una duda: ¿es esto suficiente?

¿Cual es el papel de la escuela?

 Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado - Paulo Freire (Pedagogía del Oprimido) 
Decía Luis Riesco en Ined21 hace unos días, algo que comparto plenamente, no solo como evidencia, sino también como motivación para continuar en la brecha de la transformación educativa: "en la actualidad, nos encontramos en el punto en el que más y más cambios están ocurriendo, soluciones, ideas, mejoras, implementación de nuevas metodologías, etc., estamos en el inicio del nacimiento del nuevo paradigma". 

En el contexto de este post, mi duda es si un nuevo paradigma educativo nos llevará a un nuevo paradigma social, per se, sin necesidad de más.
En educación necesitamos de intención, y así, aunque pareciera que una cosa sin la otra es imposible, es preciso reenfocar la innovación educativa que nos deslumbra con la innovación, no sólo tecnológica sino también metodológica, para que nos resitúe en un escenario de cambio eficaz. 
Estamos debatiendo y consiguiendo trascender los qué (contenidos) y los cómo (transmisora, unidireccional, repetitiva...)  ahora nos toca centrarnos en los 

para qué

Es el para qué enseñamos y para qué aprendemos el motor esencial de la transformación. Es la medida que dará al alumnado los mandos de su propio aprendizaje ¿para qué aprendo?¿hacia donde voy?¿hacia dónde quiero ir?

¿Nos imaginamos la escuela, además de como centro de innovación metodológica y tecnológica,  como centro de innovación social? 
I+d+Is 

La escuelas como centros de innovación social, con grandes carteles en la puerta que lo anuncien como valor, meta y sentido. Una ola innovadora transversal que la recorra en "paraqués" relacionados con el establecimiento de una nueva cultura de la convivencia (el derecho a ser respetado y respetar), de la cooperación (juntos somos mejores que por separado), de la diversidad (cada es diferente y en la diferencia está la riqueza y el encuentro); de la equidad (el derecho de todos a tener sus oportunidades de desarrollo personal), de la democracia (el diálogo y la multiplicidad de opiniones representadas, escuchadas y tratadas con mimo por unos representantes elegidos  para que tomen acuerdos por todos que nos beneficien a todos); de igualdad de género ( donde hombres y mujeres sean iguales en derechos y obligaciones, independientes como personas y colaboradores en el desarrollo y la evolución de la humanidad); del pensamiento ( donde saber pensar bien sea un bien valorado); de responsabilidad social (donde cada individuo individuo transfiera a la sociedad lo que la sociedad le proporciona, educación+compromiso social)...


Si la escuela debe trascender ya a la vieja idea de lo que implica alfabetizar, "alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra" (Paulo Freire), ¿Cual es ese nuevo escalón que, tras tantos años, no hemos conseguido subir?
Necesitamos un nuevo paradigma educativo como sistema educativo diseñado como precursor de un nuevo paradigma social... y parece claro que un sistema transmisor de cultura, reproductor de acciones pasadas, "homogeneizador" de pensamiento, que invisibiliza el pensamiento crítico y la educación para ser, ...difícilmente es podrá ayudarnos. 
Necesitamos el pacto de un nuevo sistema educativo que vaya unido al pacto para el inicio de una nueva sociedad que reclamamos a voces y que pedimos que se liberen esclusas para poderla construir juntos.
Trabajemos por un Escuela centrada en las personas como ciudadanos, no como inversión laboral, tecnológica o bursátil.
Tendremos que aprender  que no podremos nunca hablar de transformación educativa si esta no va acompañada de una transformación social en un dúo al estilo del "monta tanto". Una transformación educativa que promueva estabilidad en los cambios de lo social y una transformación social que permita instaurar cambios permanentes en el modelo de escuela.
Y si nos inspiráramos de nuevo en Paulo Freire: 
"La Educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo" 
y parafraseando pudiéramos enunciar, con la idea de transformación como cambio con no retorno:
"La escuela que se transforma, trasforma la sociedad que transformará la historia de la humanidad"




FUENTE:Transformar la escuela






jueves, 8 de marzo de 2018

Erik Assadourian: “Los temas tabú rara vez se incluyen en el currículo”

Erik Assadourian: “Los temas tabú rara vez se incluyen en el currículo”

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Erik Assadourian
Director del Proyecto EarthEd, conferenciante y autor.

¿En qué consiste el decrecimiento? ¿Cómo puede explicarse en las escuelas?
Gran parte de nuestras enfermedades, tanto del planeta (cambio climático, pérdida de biodiversidad, contaminación plástica de los océanos…) como de las personas (obesidad, drogadicción, tabaco, alcohol…), provienen del consumo excesivo. Reducir el consumo de forma controlada podría solucionar muchos de nuestros problemas de salud y sociales así como las enfermedades planetarias. Por supuesto, en un nivel más profundo, si los maestros pueden encontrar la manera de discutir el decrecimiento, pueden explorar la era industrial, el aumento de la edad del consumidor, la psicología del marketing, la globalización de la economía, y mucho más, ya que el decrecimiento abarca todos los temas.

Son cada vez más los autores que plantean un muy cercano colapso, tanto medioambiental como social y económico. ¿Por qué cree que el sector educativo se sigue manteniendo ajeno a esta realidad?
Probablemente se debe a que se trata de un tema tabú. Hemos vivido durante generaciones con una creencia basada en que el crecimiento rápido y sostenido es el estado natural de las cosas. Si las economías no crecen, fallan. Por lo tanto, incluso hablar de controlar las emisiones de CO2 para evitar un cambio climático desbocado (un proceso que requeriría un decrecimiento económico) es tabú. En su lugar, hacemos planes para reducir las emisiones a partir de una transición de la energía renovable (sobre la base de tecnologías futuras que aún no se han identificado). El fracaso de los sistemas en los que hemos puesto esperanzas durante, al menos los últimos dos siglos, es todavía más tabú. Y los temas tabú rara vez se incluyen en el currículo.

¿Cuáles son los objetivos del proyecto EarthEd y de la educación Eco-social?
El principal objetivo es desafiar la educación actual. Vivimos en una sociedad centrada en la cultura del consumo, que causa cambios muy rápidos en el planeta. Necesitamos un conjunto de habilidades para poder sobrevivir y transformar nuestra realidad para estar en equilibrio con la Tierra. En los colegios no se enseña a ejercer el liderazgo, a trabajar la educación moral o a desarrollar un pensamiento crítico. No pretendemos renunciar a enseñanzas tradicionales como la alfabetización básica, la aritmética o el multilingüismo, pero hemos de formar y dotar de herramientas a los estudiantes para adaptarse a un planeta cambiante.

¿Cuál es el principal problema para promover la educación eco-social?
La concepción actual de muchas escuelas es enseñar a los alumnos a ser buenos consumidores y que en el futuro consigan empleos bajo los parámetros que marca la sociedad. Hay muchos colegios en Estados Unidos que están influenciados por la cultura  del constante crecimiento económico y no se cuestionan la situación crítica en que se encuentra nuestro planeta.

Ustedes definen seis principios básicos de la educación eco-social. ¿Podría describirlos brevemente?
El primero de ellos es La Dependencia de la Tierra y se encuentra en la base piramidal del EarthCore. Consiste en entender que la humanidad depende totalmente de la Tierra para su bienestar. El segundo es la Interdependencia, que se centra en promover la educación moral y la convivencia. Debemos asumir el reto de la distribución equitativa de recursos cada vez más limitados, y la educación debe cultivar el entendimiento con nuestros semejantes. Otro principio muy importante es la Creatividad, que debe actuar como una habilidad básica para enfrentarnos y buscar soluciones a todos estos problemas.

Los tres restantes…
El Aprendizaje Profundo para propiciar la capacidad de pensar críticamente y de manera sistémica sobre los desafíos globales. Los estudiantes han de aplicar un conjunto de conocimientos flexibles, adaptables y capaces de gestionar imprevistos. El quinto principio son las Herramientas para la Vida, nuevamente para ser resistente y ser aún más sostenible y desarrollar el pensamiento crítico, la inteligencia social y emocional y la creatividad. Por último, en el pináculo de la pirámide de EarthCore está el Liderazgo Centrado en la Tierra, que consiste en la actualización completa de la educación para empoderar a los estudiantes para que sean ciudadanos respetuosos, capaces de trabajar enérgicamente para construir un futuro sostenible.

¿Cómo podemos revertir la mentalidad consumista de la sociedad y, más concretamente, la de los más jóvenes?
El promedio de impactos publicitarios que reciben los niños es muy elevado. Esto influye en su mentalidad ya que desarrollan valores y necesidades en función de determinados productos. Debemos resguardar a los jóvenes de estos impactos y desde las escuelas se debe ralentizar la exposición. En este sentido, en Estados Unidos se ha puesto en marcha una campaña dirigida a los padres para mentalizarles de que sus hijos no deben tener un teléfono antes de los 13 años.

¿Cómo se puede alejar a los más jóvenes de su adicción a la tecnología?
Debemos “desengancharlos” de la dependencia hacia la tecnología, pero al mismo tiempo hemos de llenar ese vacío con alternativas, como dedicar más tiempo  a la comunidad, a realizar actividades al aire libre, a fomentar que interactúen con el mundo real y a conseguir que los estudiantes puedan hacer realidad sus pasiones. Hay muchos ejemplos en nuestro libro de jóvenes que hacen cosas geniales, como campañas para eliminar las bolsas de plástico o proyectos de restauración comunitaria. Debemos movilizar a los jóvenes para que este tipo de proyectos surjan de ellos mismos y que no esperen que sean promovidos por los adultos.

¿Es compatible el protagonismo de las TIC que propone la innovación educativa con el decrecimiento?
Lo más importante es determinar cómo las estamos utilizando. ¿Las aprovechamos para complementar el conocimiento de los maestros con videos de expertos, documentales y medios educativos y entrenamientos interactivos? ¿O los niños en su mayoría juegan a videojuegos, se “conectan” con sus “amigos”, son bombardeados con publicidad…? Tristemente, lo habitual es el segundo caso. En parte porque hay un fuerte ánimo de lucro que impulsa estos usos. Si podemos proteger a los niños de la parte más nociva de las TIC, entonces seguro que son una excelente herramienta para enseñarles acerca de la sostenibilidad, el decrecimiento y prepararles para los grandes cambios que enfrentarán en sus vidas.

¿Se están produciendo cambios? ¿Se está tomando el camino hacia la educación sostenible?
Hay muchos casos de escuelas y profesores que están introduciendo cambios, pero no a la escala necesaria. Un buen ejemplo sería el de la escuela SEEQC (School for Exploring Essential Questions) en Honolulu, donde a los niños de 12 años cada semestre se les  plantea una pregunta sobre la sostenibilidad. Por ejemplo ¿cómo reciclar? Los estudiantes deben investigar y encontrar soluciones y, para ello, cuentan con la ayuda de tutores y de la comunidad.

¿Qué tipo de escuelas son más sensibles a este sistema educativo?
Las escuelas infantiles tienen más opciones de hacer cosas alternativas (más libertad de innovación). Algunos parvularios tienen una estructura en la que los niños dedican sus primeros años a descubrir jugando, nadando, estando en la naturaleza. Esta innovación en parvularios nos plantea una pregunta, ¿cómo seguir incentivando estas medidas conforme los niños van creciendo?, ¿cómo mantener esta educación libre y ecológica? La educación debe ser reestructurada para ser más innovadora y holística.

¿Qué países están más avanzados en la implementación de una educación sostenible?
Se está empezando a innovar en todo el mundo. Si nos centramos en Europa nos encontramos con países como Finlandia donde se está demostrando lo importante que es el tiempo libre y el hecho de jugar. En sus escuelas se fomenta el juego obteniendo excelentes resultados, ya que los niños mejoran mucho a través de estas experiencias. Alemania cuenta con hasta 10.000 parvularios naturales y Suiza es un país puntero en sostenibilidad y en sistemas científicos en las escuelas.

Para finalizar, ¿cómo cree que debería ser la educación en 2030?
Ya se están tomando algunos caminos hacia donde creo que debería ir la educación. Existen escuelas que desarrollan proyectos en los que potencian el emprendimiento, el conocimiento del ecosistema que rodea a los estudiantes o las destrezas de la vida. Se trata pues, de enfocarse en la Educación de la Tierra y promover escuelas que se especialicen en la enseñanza local, conocimiento ecológico, activismo y liderazgo centrado en la Tierra.


FUENTE:   Tiching Blog

domingo, 4 de marzo de 2018

Cumpleaños 62 de la I.E.D. Técnica Nacional de Comercio( INSTENALCO)

Cumpleaños 62 de la I.E.D. Técnica Nacional de Comercio( INSTENALCO)
El 2 de marzo de 1956 fue creado por decreto 0459  el Instituto Técnico nacional de comercio, su aprobación oficial se dió el 23 de julio de 1962 por resolución N° 2980.
Hoy 2 de marzo de 2018 cumple 62 años de existencia en el sector educativo de Barranquilla, formando con gran calidad a niños, jóvenes y adultos.
El rector Eddie Carbonell Cuentas liderando la Institución desde el 20 de mayo de 2015, compartió una serenata y un brindis con directivos, docentes, psicorientadoras escolares, administrativos, vecinos de la comunidad y estudiantes.














La Pedagogía del humor: mejora la relación entre maestro y alumno

La Pedagogía del humor: mejora la relación entre maestro y alumno


Cómo todos sabemos por experiencia, la risa es un acto tremendamente beneficioso para el ser humano. Descarga ansiedad, ya que genera dos sustancias antidepresivas como son la serotonina y la dopamina, moviliza hasta cuatrocientos músculos del cuerpo, relaja tensiones personales y sociales y, por encima de todo lo demás, resulta tremendamente divertida y contagiosa. Pero no hay risa posible en ausencia de sentido del humor, esa representación alegre, burlesca o directamente cómica, de la realidad, que tantos buenos momentos nos ha deparado a todos. Y probablemente por eso, desde hace unas décadas, tanto la risa como el imprescindible sentido del humor que la posibilita han sido utilizados con finalidades pedagógicas.
Numerosos beneficios se derivan de esa lúdica opción pedagógica, que oficialmente se ha venido a llamar Pedagogía del humor: la risa y el sentido del humor aplicado en el aula mejoran las relaciones entre maestros y alumnos, motivan la implicación de los aprendices en lo que se les enseña y estimula su atención respecto a lo que se imparte en clase mientras, entre otras ventajas, mejora los procesos de memorización del alumnado y convierte el acto de aprender en algo apetecible y estimulante, por divertido y creativo. Además, el humor otorga una distancia respecto a aquello que representa desde una perspectiva humorística, que fortalece el análisis y el sentido crítico del alumnado y… como intentaremos demostrar en los próximos ejemplos culturales, también del profesorado.
Una película: Escuela de rock, de Richard Linklater
Dewey Finn (Jack Black), es un irreverente músico enamorado de la música rock, vago y egocéntrico. Malviviendo como mantenido en el piso de una pareja de amigos Ned (Mike White) y Patty (Sarah Silverman), su vida da un vuelco cuando es expulsado por sus compañeros de la banda musical en la que actúa como guitarrista y vocalista, debido a su desmesurado ego. Acuciado por las deudas, este equivalente musical del Ignatius o’Reilly de La conjura de los necios escrita por John Kennedy Toole, encuentra la solución a todos sus males cuando recibe una llamada de la elitista escuela de primaria Horace Green, requiriendo los servicios de su compañero de piso Ned como profesor sustituto. Ocasión que es aprovechada por Dewey para suplantarlo, hacerse con el trabajo e irrumpir en el centro escolar como un elefante en una cacharrería.
Como la película de encargo que es para su director, Escuela de rock puede entenderse como un vehículo de lucimiento para la estrella cómica protagonista envuelto en una espectacular banda sonora para cualquier amante del rock. Pero resulta igualmente válida como una humorística visión de la educación que logra despertar una pasión por el saber que se contagia a este lado de la pantalla, la creatividad, el sentido crítico y la autoestima del conjunto del alumnado, dentro de un entorno educativo tremendamente rígido. Aunque, pese a ser una película “familiar”, Escuela de Rock es una película sorprendentemente sobria en sus maneras y divertido sentido del humor poblada por personajes que son tratados desde el respeto, con sus fortalezas y debilidades, más elaborados y humanizados de lo habitual en este tipo de producciones… a excepción hecha del personaje encarnado por Black.
Porque Dewey Finn es un idiota desvergonzado que se ríe de todo y de todos, mientras invade sin ningún pudor el espacio dedicado a otras asignaturas para enseñar lo único que parece importarle en el mundo, la música, aunque para ello deba utilizar y manipular a su antojo, y sin el más mínimo remordimiento, a sus jovencísimos alumnos con el objetivo de fundar una banda de rock y alcanzar el estrellato.
Bajo esta perspectiva, Escuela de rock muestra, sin que la sangre llegue al río, lo que puede llegar a ser un maestro endiosado por sus alumnos, enamorado de sí mismo, y con una nula capacidad para escuchar a los que le rodean. Lo que sirve, también, como llamada de atención a una vocación que no por importante se encuentra más libre de cualquier vicio que el resto de la humanidad.
Un libro: Botchan, de Natsume Soseki
Natsume Soseki (1867-1916) fue un novelista y poeta japonés. Se podría decir que fue el Dickens japonés y, de hecho, para los japoneses lo es, no en vano su imagen preside los billetes de mil yenes. Soseki es el escritor por excelencia del periodo Meiji, periodo en que Japón se abrió al mundo y se transformó a todos los niveles: social, económico y cultural. El propio autor también se vio influido por los nuevos tiempos ya que estudió lengua y literatura inglesa completando sus estudios con una beca de tres años en Inglaterra. Durante ese tiempo entró en contacto con la sociedad occidental sufriendo constantes choques culturales y llegando a la conclusión de la necesidad de encontrar su propio camino. Y de esta forma, igual que Japón adaptó el modelo occidental, Soseki adaptará su literatura en una combinación de elementos occidentales y nipones.
Su novela Botchan (1906) es una comedia protagonizada por un profesor, una de las favoritas de los jóvenes japoneses y frecuentemente ha sido comparada con El guardián entre el centeno o con Huckleberry Finn. En ella el joven profesor de matemáticas Botchan es enviado a la isla de Shikoku a impartir clases. Nuestro protagonista es ingenuo, obsesivo e irreflexivo, se encuentra en ese momento en que no acabamos de comprender el mundo de los adultos pero ya nos somos unos niños y, sobre todo, no está preparado para el reto que le espera: un mundo rural y provinciano alejado del vibrante Tokio.
En su periplo se enfrenta con todo aquello a lo que un joven profesor que empieza se ha tenido que enfrentar: las trabas de otros profesores, la relación con el propio sistema educativo, las burlas de los alumnos y el cambio de expectativas al enfrentarse a la cruda realidad. Por contra, Botchan se ríe de todo y de todos: del resto de profesores, del pueblo, de las tradiciones japonesas o de la hipocresía de las sociedades cerradas. Con esta descripción se puede dudar en catalogar Botchan como una comedia pero sin duda alguna lo es. Su grandeza reside en tratarse de un relato humorístico sobre las desventuras de este joven profesor y por extensión de lo absurdo, de lo ridículo y de la contradicción que es la condición humana.
FUENTE:  AULAPLANETA