Pedro Schiuma “el rol del docente es central. No es reemplazable por la virtualidad”
1.¿Cómo evalúa usted la virtualidad en estos tiempos del Coronavirus desde su rol de docente y sobre todo como especialista en educación para adultos?
El siglo XXI es la sociedad del conocimiento. La principal característica en las relaciones humanas ya no son los productos, ni los servicios, sino el conocimiento. Este constituye el valor agregado fundamental en todos los procesos. Vamos camino a una sociedad que ubica al conocimiento en el centro de la producción. Una sociedad donde el recurso básico será el saber y la voluntad de aplicar el conocimiento para generar más conocimiento.
Dice Thurow (1997), las armas dominantes del siglo XXI serán la educación y las habilidades de los trabajadores. La sociedad de la información, la sociedad del conocimiento y la sociedad del aprendizaje son términos que implican cambios profundos que exigen a los ciudadanos y organizaciones a nuevas demandas cognitivas y nuevas capacidades. Nuevos retos se plantean en las sociedades del siglo XXI, las que deben asumir los principios éticos que hagan recuperar la igualdad social y brindar oportunidades para el crecimiento y desarrollo de las comunidades.
Entonces, a esta altura, tenemos claro que la educación es el centro de la Sociedad del conocimiento. La escuela es nuestra garantía que ese conocimiento tenga una distribución democrática, justa, que no vuelva a generar más inequidades. Si el acceso al conocimiento es sólo para unos pocos estamos reproduciendo una sociedad injusta e inequitativa.
El sistema Educativo es quien tiene que encargarse que el conocimiento llegue a todos los sectores, pero especialmente a los sectores más vulnerables. Allí el estado tiene que garantizar las mejores condiciones para que el conocimiento sea el motor para salir de esa inequidad permanente concretando Políticas de Estado.
Las Políticas de Estado deben ser el resultado de un proceso histórico, en torno a problemas educativos que constituiremos como centrales para la sociedad. La sociedad reclama y valora políticas de largo plazo que con frecuencia se sintetizan en la demanda por “Políticas de Estado”, que se suponen más estables y continuas. Generar políticas con un amplio consenso social y político, y con miras de continuidad será nuestra tarea.
Profesionalizarlo implica capacitación continua y en servicio. Y esta es responsabilidad del estado llevarla adelante y sostenerla. Y que esa capacitación permanente impacte concretamente en el aula en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Jerarquizarlo supone un ordenamiento laboral y una mejora significativa en su salario. Un docente no debe trabajar más de dos cargos o su equivalente en horas cátedra y debe percibir un salario que le permita vivir dignamente e invertir en acrecentar sus conocimientos y su cultura. Poder cubrir los gastos indispensables y además poder comprar libros, música, ir al cine o al teatro, a un concierto. Visitar museos, viajar, mejoraran sus conocimientos, su cultura y eso enriquecerá seguramente su trabajo en el aula.
Debemos construir en forma colectiva una nueva visión de la educación bonaerense, que apele a una perspectiva de construcción histórica.




