miércoles, 19 de agosto de 2020

Los 10 Mandamientos del Profesor según Polya

¿Está preparada España para la vuelta al cole?

 

¿Está preparada España para la vuelta al cole?

Una madre coloca una mascarilla a su hijo.
La incertidumbre y la inactividad amenazan a profesores, alumnos, padres y madres

Volver al cole en la nueva normalidad está lejos de ser normal. Desde hace semanas, las cuestiones que planean sobre el inicio del curso 2020-2021 son muy diferentes a las de años anteriores, cuando el coste del nuevo curso y los problemas de conciliación acaparaban el debate. Ahora las preguntas son otras: ¿Serán los centros espacios seguros? ¿Los profesores van a retomar su trabajo preocupados y desmotivados? ¿Podrán los padres dejar a los niños en la puerta y marcharse sin mirar atrás? ¿Están listos los niños para reencontrarse con sólo parte de sus compañeros y para estar en clase con mascarilla?

“El curso comenzará en septiembre, con pautas temporales análogas a las de otros cursos. Si algo hemos aprendido de la pandemia es que, además de que la escuela es insustituible, los resultados de la presencialidad también lo son”, confirmaba la ministra de Educación, Isabel Celaá, a comienzos de agosto.

Si algo ha demostrado el confinamiento —con el consiguiente cierre de los colegios en marzo– es que la asistencia al cole es necesaria. El consenso entre la comunidad educativa en este aspecto es general. Además de por razones pedagógicas, porque en esos meses quedaron en evidencia las carencias del sistema educativo respecto a la enseñanza online. Y lo que es más importante, el cierre de los centros escolares estos meses sólo ha redundado en acentuar las diferencias sociales.“Como madre y como maestra creo que hay que intentar abrir las escuelas por todos los medios, hay que volver a las aulas. El colegio es un nivelador social. Se ha visto que, de otra manera, quedan excluidos los niños que no tienen medios en casa”, afirma categórica la tuitera Maestra Enfurecida. Esta maestra de educación primaria en un colegio público de Murcia es la impulsora de la campaña ¡Así no! Por una vuelta al cole segura para todos #VueltaSegura en la plataforma Change.org, donde ya lleva recogidas más de 152.000 firmas de apoyo. “No me refiero sólo a la brecha digital, que eso se está tratando de arreglar y es una inversión que se va a hacer y no supone un gran desembolso. Hay un componente que es insalvable: si la familia no tiene el nivel cultural para ayudar a ese niño, el alumno, inevitablemente, no avanzará igual que el resto de sus compañeros”, explica.

“Es imprescindible la presencialidad porque es la única manera de garantizar la igualdad de oportunidades”

- MARI CARMEN MORILLAS
Desde la FAPA –Federación de la Comunidad de Madrid de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos– Giner de los Ríos muestran su total acuerdo: “Es imprescindible la presencialidad porque es la única manera de garantizar la igualdad de oportunidades”, expone su presidenta, Mari Carmen Morillas. Ahora bien, aclara, “siempre y cuando se garantice la seguridad higiénico-sanitaria de nuestros hijos”
Vuelta al cole con mascarillas y gel
Siempre que la evolución de la pandemia lo permita, está previsto que entre el 1 y el 14 de septiembre —dependiendo de cada comunidad autónoma— más de 8.000.000 de escolares españoles regresen a las aulas, esas que están vacías desde mediados de marzo. Pero las dudas y temores que genera el comienzo del curso escolar 2020-2021, en medio de una pandemia que obliga cada día a repensar lo pensado, hace prever un inicio de curso movidito.
Los padres y madres piden cierta vuelta a la normalidad, pero con todas las garantías de salud para los niños. Los profesores y la comunidad educativa en general reclaman un entorno profesional seguro, así como la implicación total de las administraciones. Las consejerías de educación anuncian con cuentagotas sus diferentes medidas contra la COVID-19 y, en casos como Andalucía, reclaman la coordinación del gobierno central. El Ministerio de Educación espera la reunión con los consejeros a finales de agosto para evaluar la progresión de los planes y protocolos que se pondrán en marcha, de acuerdo a los criterios comunes propuestos y recogidos en el documento Medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente a covid-19 para centros educativos en el curso 2020-2021.

En este documento se resalta que garantizar una adecuada vuelta al cole conlleva aplicar estas medidas:

1. Limitación de contactos, ya sea manteniendo una distancia de 1,5 metros o conformando grupos estables de convivencia.

2. Higiene de manos e higiene respiratoria.

3. Ventilación frecuente de los espacios y limpieza del centro.

4. Gestión adecuada y precoz ante la posible aparición de un caso.

Creación de aulas burbuja, distancia mínima entre pupitres, uso de mascarillas en espacios comunes, entradas y salidas del centro escalonadas, limitación de aforo en el comedor, refuerzo de la limpieza, ventilación y desinfección de espacios, zonas de aislamiento ante posibles casos, evaluación y autoevaluación de síntomas, creación de un equipo COVID, obligación de cuarentena al grupo de convivencia o plan de contingencia en caso de rebrote son algunas de las medidas que contemplan los planes de las comunidades autónomas.
Estas son algunas de las medidas que está previsto adoptar:

Estas son algunas de las medidas que está previsto adoptar:

Algunas medidas adoptadas por las comunidades para la vuelta al cole en tiempos de COVID-19

Pero falta menos de un mes para que los centros vuelvan a abrir y la incertidumbre sigue definiendo la situación. “A estas alturas no tenemos noticias concretas. Y no sólo es una cuestión de la Comunidad de Madrid, es general”, asegura la presidenta la FAPA Giner de los Ríos.

“Vamos a empezar el cole en septiembre en las mismas condiciones, como si no hubiera pasado nada”, sentencia Miguel Rosa, director del Colegio Público San José Obrero de Sevilla, un centro reconocido con el Premio al Mérito en la Educación en 2017. “Desde luego, no hay un plan integral para enfrentarse a la COVID-19”.


Bajar la ratio, bajar la ratio, bajar la ratio

Las medidas de seguridad a la hora de volver al cole suponen adaptar las directrices generales dictadas por las autoridades sanitarias para frenar los contagios en el contexto escolar: distancia de seguridad, higiene y mascarillas.

“Todas las propuestas pasan por bajar la ratio y desdoblar clases”

- MAESTRA ENFURECIDA

Las dudas sobre cómo se pueden poner en marcha es lo que centra el debate estas semanas. “Todas las propuestas pasan por bajar la ratio –número de alumnos por clase– y desdoblar clases. Eso fue lo que propuso la ministra en mayo: bajar las ratios a 15 alumnos por clase, actualmente la media está en 25-26. O se baja la ratio o a la escuela no se podrá ir”, afirma Maestra Enfurecida.

Mantener la distancia de seguridad y reducir el número de integrantes de un grupo de convivencia es fundamental, y eso exige un desdoblamiento de las clases que implica ampliar el número de aulas en los centros y la contratación de profesores. En definitiva, dotar a los colegios de más recursos.

Una de las medidas que más incredulidad ha generado entre padres y profesores, y con la que todas las comunidades parecen estar de acuerdo, es la creación de las denominadas aulas burbuja o grupos de convivencia. Se prevé que estas clases se pongan en marcha en los cursos de infantil y primaria, donde los alumnos se relacionarán entre ellos sin distancia de seguridad ni mascarilla y no tendrán contacto con otros grupos del centro.

La idea no termina de convencer a nadie. “Ese invento de hacer grupos de convivencia, de aulas burbuja, es inviable. Los niños circulan por el pasillo, van a la lavabo, se relacionan... Y se les olvida el largo horario que cubrimos: muchos colegios abrimos a las 7 de la mañana y continuamos con actividades por la tarde. Además, ¿esos grupos de convivencia cómo van a ir al comedor?”, se pregunta Miguel Rosa.

No hay espacio físico, no hay profesores y cumplir con las directrices que aconseja el ministerio es difícil. “El problema viene de atrás. Con una buena inversión y una planificación adecuada durante estos años anteriores estaríamos ante pequeños desajustes, como está sucediendo en otros países, no ante un problema de esta magnitud”, reprocha Mari Carmen Morillas. “El panorama es desolador: deficiencias en los centros, centros sin terminar, ratios altísimas, falta de profesores porque no se han cubierto jubilaciones, coles sin poder dar cabida a niños con problemas...”.

El Ministerio de Educación aprobó hace unas semanas un presupuesto de partida COVID de 2.000 millones de euros que ya ha repartido entre las comunidades autónomas para el refuerzo de docentes, equipos de limpieza y personal de administración, así como para acondicionar los centros a las nuevas necesidades. “Para la Comunidad de Madrid se han aprobado 260 millones de euros pero aún no sabemos cómo se van a gastar ese dinero”, cuenta Morillas.

A estas alturas, la inactividad y la inexistencia de presupuestos para estos nuevos tiempos educativos parecen ser la tónica general en todas las comunidades, excepto en la Generalitat Valenciana. En este caso, la Conselleria de Educación sí está preparando la vuelta al cole con dos objetivos claros: la reducción de ratios de alumnos por aula y en el cumplimiento de las medidas de seguridad. Para ello destinará 207 millones que serán utilizados para contratar personal docente –más de 4.300 profesores–, equipos digitales, monitores de comedor y material de higiene.

#VueltaSegura

La inmovilidad de las instituciones y la incertidumbre con la que se enfrenta la apertura de los centros escolares ha puesto en guardia a la comunidad educativa. Bajo el hashtag #VueltaSegura, Twitter se ha convertido en el espacio en el que padres, madres y profesores exponen la inseguridad –y el enfado– reinante a tres semanas de retomar los libros y los cuadernos.

“El protocolo de actuación lo tenemos que organizar los directores y nosotros no tenemos formación sanitaria”

- MIGUEL SORIA

“El protocolo de actuación lo tenemos que organizar los directores y nosotros no tenemos formación sanitaria”, se queja Miguel Rosa. “En Andalucía, la Consejería de Educación anunció que se iban a mandar sanitarios a los centros para ayudarnos a diseñar el plan, pero aún no sabemos nada. Además, necesitamos ocho maestros más y se comprometieron a mandar profesores de apoyo, pero tampoco tenemos noticias”, insiste.

En Andalucía, un total de 140 asociaciones de padres y madres de alumnos de colegios e institutos públicos de Málaga se han puesto en pie para anunciar que no llevarán a sus hijos al colegio hasta que no se reduzcan las ratios y se contrate el profesorado suficiente para poder desdoblar los grupos. Un pulso a la consejería, que ya había anunciado la puesta en marcha del protocolo de absentismo escolar desde el primer día de clase. “El temor por la pandemia no justifica una ausencia continuada”, argumentan desde ella.

La opción de no llevar a los niños al colegio es algo que no comparte Maestra Enfurecida: “Hay grupos de madres y padres que prefieren no llevarles al cole mientras no sea seguro. Imagino que será gente que se lo puede permitir, porque pueden atender a los niños en casa, pero la mayoría no puede hacerlo. Además, ¿cuánto tiempo? ¿todo el curso? Es que eso no beneficia a nadie”.

Porque esa es la otra cara de la moneda: el colegio es el principal vertebrador de la conciliación en España. “Los colegios e institutos tienen una función clara: educar. Ahora, mientras no haya políticas activas de conciliación, tanto sociales como laborales, adaptadas al siglo XXI, negar que los centros educativos nos sirven a las familias para conciliar es negar la realidad”, argumenta la presidenta de la FAPA Giner de los Ríos.

Pero el problema de la conciliación va más allá de la presencialidad en las clases. “En el modelo de contingencia desarrollado por la Consejería de Educación de Murcia, al niño no se le puede llevar al cole si tiene algún síntoma compatible con coronavirus hasta que un test lo descarte. Y si un compañero de la clase de tu hijo da positivo, se tienen que ir todos 14 días a casa. Imagina que tienes dos o tres hijos, ¿las empresas van a permitir quedarse en casa con ellos cada dos por tres?”, plantea la maestra de Murcia. ¿Hay medidas de conciliación para que una madre o un padre se queden en casa con el niño?

Un panorama nada alentador

“Si es necesario cerrar colegios o aulas concretas, se tendrá que hacer”. Estas son palabras del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, el pasado jueves, cuando compareció para comentar los últimos datos sobre el número de contagios y advertir de lo complicada que está tornando la situación.

“Si es necesario dar un paso más y cerrar los colegios de una zona o provincia concreta, o los colegios de toda España, se valorará si se tiene que hacer”

- FERNANDO SIMÓN

“Siendo realistas, hay muy altas probabilidades de que se produzca un incremento de transmisión durante el período de reinicio de la actividad”, advirtió Simón. “Si es necesario dar un paso más y cerrar los colegios de una zona o provincia concreta, o los colegios de toda España, se valorará si se tiene que hacer”.

En sus protocolos de actuación las comunidades contemplan diferentes escenarios, atendiendo a la evolución de la pandemia o a la aparición de rebrotes en los centros escolares. Es entonces cuando se podrá decidir el cierre de aulas o del centro y se retomará la enseñanza telemática. Pero, ¿ya están los colegios e institutos totalmente preparados para ello? ¿Hemos avanzado en algo?

Los tres últimos meses del curso anterior dejaron a la vista las carencias de los centros, el profesorado y las familias para adaptarse a la enseñanza digital. Los problemas se sucedían sin posibilidad de solución: plataformas educativas que colapsaban, colegios con equipos desactualizados, profesores sin la formación adecuada, familias desbordadas y sin acceso a la tecnología o zonas rurales sin posibilidad de conexión.

Son muchas las comunidades que han destinado parte de sus presupuestos a comprar dispositivos, pero no a formar a docentes y familias en métodos y modelos de educación telemática. “La situación en la Comunidad de Madrid sigue siendo la misma. Sí que se repartieron tablets y tarjetas SIM de conexión a Internet para los alumnos sin recursos tecnológicos y los claustros de profesores, con mucho esfuerzo, consiguieron más o menor optimizar este modelo de enseñanza”, cuenta Mari Carmen. “Pero aún no estamos preparados para afrontar el curso así”.

La cuenta atrás ha comenzado. Entre un panorama de incertidumbre general, agravado por la amenaza de la segunda ola de la pandemia, los niños han de volver a tomar las aulas. Todos coinciden: es necesario volver a la clases, pero con todas las garantías porque se pone en juego la salud, la de los niños y la de las familias. “Queramos o no, tenemos que aprender a convivir con el virus. Y una de las actividades más rutinarias y más importantes que se pueden hacer es la educación”, recordaba Fernando Simón. Y esto pasa por tomar todas las medidas y precauciones y no convertir las aulas en focos de contagio que impidan avanzar en todas las parcelas de la vida. La vuelta tiene que ser segura. Eso no lo niega nadie.

TOMADO: HUFFPOST


domingo, 26 de julio de 2020

Pedagogías emergentes en tiempos de confinamiento

Pedagogías emergentes en tiempos de confinamiento

Comunidades Virtuales de Aprendizaje, Aprendizaje Cooperativo, Homeschooling, cultura Maker… Estas y otras pedagogías tienen un gran potencial para facilitar el aprendizaje a distancia. Gracias a un proyecto de aprendizaje-servicio coordinado por el profesor Fernando Trujillo Sáez y Conecta13 dentro del Máster en Innovación Educativa de la Universidad Carlos III, la Fundación Estudio y la Institución Libre de Enseñanza, os hablamos de todas ellas.

pedagogías emergentes tiempos de confinamiento
Desde principios de marzo, más de 10 millones de estudiantes se han visto forzados a aprender desde sus hogares y miles de docentes están trabajando desde sus casas  Y desde entonces, en nuestra web hemos publicado una serie de artículos resumiendo el potencial de hasta 11 metodologías y pedagogías para facilitar el aprendizaje a distancia; un proyecto de Aprendizaje-Servicio coordinado por el profesor Fernando Trujillo Sáez y Conecta13 dentro del Máster en Innovación Educativa de la Universidad Carlos III, la Fundación Estudio y la Institución Libre de Enseñanza. Estas son todas ellas.

Las Comunidades de Aprendizaje se caracterizan por ser espacios en los que los participantes cooperan e interactúan activamente en la construcción conjunta de unos objetivos de aprendizaje previamente definidos. Además, pueden contribuir a que los estudiantes se sientan menos aislados y más apoyados, así como a descargar tanto a profesores como alumnos de tareas que pueden realizarse de forma compartida.

pedagogías emergentes tiempos de confinamiento

Lesson Study

La metodología Lesson Study (LS) busca mejorar paulatinamente el proceso de enseñanza y aprendizaje a partir del análisis de las prácticas, relaciones interpersonales, hábitos y herramientas que se emplean en las aulas. Para ello, se plantean actividades de realización individual y en grupo que tienen como intención observar al alumnado, sus errores y las dificultades que encuentran en ellas. Además, se busca reforzar la autonomía de cada uno y fomentar el trabajo en equipo.

Lesson Study

Diseño Universal de Aprendizaje

La diversidad de las aulas sigue presente también cuando la formación se hace a distancia, y el Diseño Universal de Aprendizaje (DUA) puede convertirse en una herramienta ideal para que cualquier estudiante aprenda a aprender y esté motivado por su aprendizaje. En este sentido, el DUA es de gran utilidad para enriquecer la enseñanza y la atención a la diversidad y no olvidar el compromiso del docente en la educación inclusiva. 

Movimiento maker


La palabra ‘maker’ proviene del verbo inglés ‘to make’, cuya traducción al castellano es ‘hacer’. Este movimiento se define con un verbo porque su base es la práctica, el aprendizaje en acción. Se inspira en la cultura DIY (Do It Yourself, hágalo usted mismo) y se ha desarrollado principalmente en espacios no educativos (FabLabs, laboratorios de fabricación), pero es creciente el interés por la aplicación de sus principios a la enseñanza de las STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas por sus siglas en inglés). Sin embargo, sus virtudes no residen en la incorporación de la tecnología en el aula, sino en la metodología y lo que varios autores denominan la mentalidad del maker. 

pedagogías emergentes tiempos de confinamiento

Aprendizaje basado en el juego

¿Se puede aprender sin caer en la saturación, el cansancio o el aburrimiento durante estos días de obligado aislamiento? El Aprendizaje basado en el juego (ABJ) consiste en introducir juegos tanto analógicos como digitales en el aula como herramienta de aprendizaje – una tradición centenaria que revive gracias a los videojuegos y una nueva cultura de juegos de mesa y rol. Todos ellos pueden convertirse en una potente herramienta educativa para trabajar los contenidos curriculares y las llamadas ‘destrezas del siglo XXI’. 

Pedagogías emergentes tiempos de confinamiento

Gamificación

El objetivo de esta metodología es mejorar habilidades y adquirir conocimiento, además de convertirse en una herramienta eficaz en relación con la motivación del alumnado: el uso de estos elementos estimula y potencia el esfuerzo de los estudiantes con mayor claridad que el aprendizaje convencional. Las mecánicas de los juegos pueden ser utilizadas en todos los niveles, desde Educación Primaria, pasando por Secundaria, hasta llegar a la Educación Superior.  

Inteligencias múltiples

La teoría de las Inteligencias Múltiples (IM), desarrollada por el psicólogo estadounidense Howard Gardner,  propone 8 inteligencias asociadas a distintas capacidades: cognitivas: lingüística, lógico-matemática, visual-espacial, musical, cinética-corporal, naturalista, intrapersonal e interpersonal.

Inteligencias múltiples

Aprendizaje Basado en el Pensamiento

El Aprendizaje basado en el Pensamiento (o Thinking Based Learning, TBL) ayuda a los estudiantes a aprender a ser buenos pensadores, de manera que aprendan a desarrollar este pensamiento dentro de la escuela y fuera de ella, donde tan necesario es para, entre otras cuestiones, racionalizar eficazmente la sobrecarga informativa proveniente de medios de comunicación y de redes sociales.

Aprendizaje basado en el pensamiento

Pensamiento visual

El pensamiento visual o Visual Thinking se basa en la utilización de recursos gráficos para la expresión de conceptos e ideas. Pretende transformar un contenido textual o audiovisual en representaciones gráficas para que la mente pueda comprenderlas de una forma más eficiente. Ayuda a la comprensión de conceptos pues para dibujar una idea el alumno ha de pensarla, sintetizarla y finalmente representarla de manera original. Algunas de las técnicas para esta representación visual de contenido son los mapas mentales, el storytelling y el sketchnoting. 

Aprendizaje Basado en la Indagación

El aprendizaje basado en la indagación (ABI) es una metodología que puede resultar muy útil para la enseñanza de las ciencias, tanto naturales como sociales, así como para cualquier contenido y nivel educativo. Tiene innumerables ventajas en términos de aprendizaje y puede llevarse perfectamente de manera online. 

indagación

Aprendizaje Basado en Problemas

Pretende activar el aprendizaje investigando y discutiendo un problema real. Su origen remonta a las facultades de medicina canadienses, donde han evidenciado su éxito en la formación de personal sanitario a través de casos reales (Dolmans, 2016). En este procedimiento se plantea un problema real (o realista) a los estudiantes; un tiempo de investigación autogestionado por los estudiantes pero guiado por el docente. Y finalmente, los datos y las propuestas para resolver el problema. 

aprendizaje basado en problemas

Homeschooling

Esta escolarización en el hogar o en familia (Valle, 2012) es una “opción educativa que adoptan determinados ciudadanos que deciden educar a sus hijos o hijas en el hogar, al margen del sistema educativo tradicional”. Las motivaciones para acogerse a esta alternativa didáctica suelen estar vinculadas al rechazo al sistema educativo ‘normalizado’, a las creencias de que se puede educar mejor en casa o a otros motivos ideológicos. No obstante, en esta época de pandemia, la amplia experiencia de muchas familias en el ámbito del homeschooling nos puede servir para encontrar algunas claves útiles para nuestra labor docente en un contexto virtual o semi-presencial.

Homeschooling

Aprendizaje-Servicio

El Aprendizaje-Servicio (ApS) es una metodología que conecta el proceso de aprendizaje con la realización de un servicio a la comunidad. A partir de proyectos concretos, estudiantes de diferentes niveles educativos pueden aprender los contenidos del currículo generando mejoras en el contexto que les rodea. Utilizar el ApS puede ser una manera de fomentar el espíritu ciudadano de los aprendices y de desarrollar valores fundamentales.

aprendizaje servicio

Aprendizaje cooperativo

Al contrario que los grupos de trabajo al uso, su funcionamiento no es espontáneo, sino que requiere de un cierto grado de planificación: es necesario que el profesor invierta tiempo en la programación del ejercicio y en la preparación de sus estudiantes para conformar una estructura cooperativa que garantice la participación y el aprendizaje de todos los integrantes del equipo. TOMADO DE:   EDUCACIÓN 3.0Compartido por Enrique Sánchezeducaciontrespuntocero.com


domingo, 12 de julio de 2020

Prioridad en septiembre: la gestión emocional

Prioridad en septiembre: la gestión emocional

Un estudio revela que al 76% de docentes y padres les preocupa la falta de motivación de los alumnos en el regreso y al 61% el manejo de las emociones.

Alumnos del colegio  San Ramón y San Antonio de Madrid durante una función del programa de Educación Responsable de la Fundación Botín.

Con 8,2 millones de alumnos en casa, las escuelas cerradas y los padres haciendo el pino puente, una de las primeras comunicaciones que recibieron las familias de colegio Las Naciones fue un vídeo. No eran instrucciones sobre las tareas, ni pautas para trabajar en casa: era una canción y un baile. La limpiadora, la cocinera, los profesores y la directora se habían puesto de acuerdo para mandar a sus alumnos un abrazo virtual en forma de baile. Familias de colegios de toda España han recibido vídeos así durante el confinamiento. Lo hicieron en los centros Agustina Díez, El Ágora de Madrid, o el Vega de Toranzo de Cantabria, por ejemplo.

Vídeos así han sido un recurso habitual en muchas escuelas, conscientes de que los afectos son la clave para afrontar el confinamiento. El estudio Panorama de la educación en España tras la pandemia de covid 19, de Acción Magistral y docentes de las universidades de Granada y Málaga, revela que para el 76% la mayor preocupación del retorno a las aulas es la falta de motivación y para el 61% la gestión emocional. Para esta investigación se ha entrevistado a 5.000 profesores, padres y alumnos. “Este proceso ha tenido un gran impacto en la vida emocional del alumnado y la comunidad educativa cree que hay que trabajarlo el año que viene de forma prioritaria”, explica el investigador Fernando Trujillo, uno de los autores del estudio.

Aunque motivar y transmitir afecto es muy difícil a través de una pantalla, la mayoría de los profesores lo han intentado. Según el psiquiatra experto en apego Diego Figuera “vídeos positivos, en un contexto de pesadilla, les hacían esbozar una sonrisa, estimulaba emocionalmente su cerebro, y les invitaba a conectar”. Y no solo a los alumnos: “Esos mensajes recuerdan a las familias que las escuelas son mucho más que contenidos. El 80% de lo que hacen los niños en el colegio es afectivo y emocional. Los que no entendieron esos vídeos estaban esperando que la escuela respondiera a ese lugar competitivo, de rendimiento social al que vas a convertirte en el número uno”, añade el psiquiatra.

Improvisar una escuela virtual

Desde el 9 de marzo hubo que improvisar una escuela virtual que evidenció las carencias del sistema. “Los profesores nos encontramos con los típicos mensajes de que estábamos de vacaciones, que vaya morro... Pero sabíamos que éramos una pieza clave, así que hicimos un esfuerzo ímprobo para demostrar que cumplíamos con nuestro trabajo, tratando de no perder a nadie por el camino. Lo más sencillo era trasladar los contenidos al mundo digital con tareas virtuales, pero nos dimos cuentacde que no funcionaba: los niños no eran autónomos y sobrecargábamos a unas familias superadas. No estábamos cumpliendo el objetivo: el seguimiento escolar”, explica la profesora madrileña de primaria Montserrat Poyatos.

Esta situación puso sobre la mesa que la escuela era mucho más que un espacio de difusión de conocimientos. “Para un niño la escuela es su mundo, la realidad más allá de su familia, donde se relaciona con los demás, donde aprende a estar con otros , un lugar en el que construirse como ciudadano y crecer socialmente independientemente de su origen. Y para eso se necesita el juego, la socialización y los afectos. ¿Cómo se puede recrear eso a través de una pantalla?", se pregunta Elisa Martín Ortega, de Facultad de Educación de la Autónoma de Madrid.

Carlos Magro, presidente de la Asociación Educación Abierta, cree que esta crisis evidencia que la escuela es un espacio de cuidado y afecto, pero conservar esta función en un entorno virtual sigue siendo una tarea pendiente. “Funciona como un gran sistema emocional regulatorio y, si falta, descompensa nuestra sociedad. Tardamos unas semanas en echarlo de menos y asumir que el cuidado debía ser la dinámica escolar. Ya lo era, pero no se había explicitado de forma universal. Y al dejar de estar juntos era más difícil cuidarnos. Por eso es importante volver a las aulas en cuanto sea posible: para recuperar lo que ofrece la escuela”, concluye Magro.

Muchos docentes se han desvivido para tratar de conectar con sus alumnos. Hubo quien les llevó los deberes a casa en papel, los buscaba móvil mediante, a través de la asistente social del barrio, o llamándoles al telefonillo. Sonia López, de la escuela pública Ponent, de Tarrasa, cuenta que la atención emocional y el acompañamiento fueron prioritarios en su colegio desde el primer momento de la pandemia. “Si no estábamos ahí los íbamos a perder, así que he pasado horas atendiendo y escuchando por todos los medios posibles. Y gracias a ello hemos enganchado a la mayoría de familias, el 95% han estado conectadas”, explica esta tutora de Sexto de Primaria, que no duda de que la gestión emocional será clave en el regreso. “Un niño angustiado, asustado, preocupado o triste no aprende. Por eso tuvimos las prioridades claras. Aprender a dividir es importante pero lo pueden hacer el año que viene. Todos los tutores han mandado mails individualizados a cada familia ofreciendo su ayuda”, dice la profesora.

También en la escuela de Montserrat Poyatos cambió la dinámica, y comenzaron a trabajar de forma más afectiva. “Empezamos a dejar las tareas de lado y a potenciar métodos de seguimiento, a charlar con ellos. Organizamos actividades de vinculación, jornadas de puertas abiertas de las casas, o una semana del libro especial... y esas actividades se tradujeron en un mayor compromiso con su tarea y más ilusión”, explica.

El camino en otros casos fue el estímulo. Julia Lamela, profesora de tercero de Primaria del colegio Las Naciones, explica que el mejor momento de la semana son las sesiones de acertijos y retos que hacen los viernes en grupos de 6 alumnos, o los desayunos on line para el primer grupo de la mañana. “Vi que respondían mucho mejor a esas sesiones, así que he tratado de ofrecerles un acercamiento afectivo. Ellos y sus pasiones son los protagonistas de los problemas de mates, y se han convertido en profesores de sus materias favoritas”, explica Lamela. Saleta de los Arcos, profesora de instituto en Navarra introdujo también sesiones más afectivas en su tutoría de Primero de Secundaria. “Pasadas las primeras semanas los chicos me contactaban para hablar, y necesitaban al grupo. Empecé a convocar tareas que nos permitieran estar más juntos, convocaba reuniones, me descolgaba y los dejaba reunidos. Entre ellos se animaban, hacían piña, y se apoyaban; ha sido una dinámica preciosa”, concluye la profesora.

En las escuelas que han trabajado poniendo al alumno en el centro, el proceso ha sido también más exigente para las familias. “El lunes el salón era la sabana africana, y a la semana siguiente la vía láctea, esto era muy estimulante para los alumnos, pero agotador para las familias”, explica la psicóloga Elena Domínguez, del equipo Actúa, que forma docentes y familias en educación emocional. Pero reconoce que el mejor garante para la salud mental infantil es el reto o el desafío. “La curiosidad es el motor del aprendizaje, mantiene su pulsión por estar vivos, así que es una garantía de salud mental para nuestros niños. En esta situación habrá triunfado la escuela que haya logrado conectar con sus estudiantes, la que haya conseguido divertirlos y mantener vivo el deseo de aprender en estas circunstancias”, explica la psicóloga. Javier García Cañete, director del programa de Educación Responsable, de la Fundación Botín confirma que las escuelas en las que se trabaja desde esta perspectiva la gestión ha sido mucho más eficaz y han trabajado mejor con sus familias “más empatía, más asertividad y las soluciones innovadoras y creativas en estas circunstacias son lo que marcan la diferencia en una situación así”, explica.

“De esta crisis los que mejor han salido son los centros que han coordinado un plan de acción y que han establecido una comunicación fluida con las familias”, explica Trujillo que cree que a partir de ahora, para tratar de compensar las carencias emocionales generadas el sistema educativo va a tener que contar con los recursos sociales al alcance: “Nos ha dejado tan frágiles y lo que necesitamos para salir de esto es que se implique en los procesos educativos toda la red del entorno sumando fuerzas entre las escuelas, las familias y las entidades locales. La escuela tendrá que contar con las instituciones locales, las asociaciones o Ayuntamientos para abordar los problemas que ya han surgido y van a surgir el año que viene o buscamos alternativas, o estaremos fastidiados”, concluye el investigador.

TOMADO: EL PAÍS por  BEATRIZ LUCAS