jueves, 30 de noviembre de 2017

Una evaluación al servicio del conocimiento y del aprendizaje

Una evaluación al servicio del conocimiento y del aprendizaje


Mario de Jesús González
Psicólogo y licenciado en educación básica y Magister en Educación. Preocupado por la transformación del quehacer escolar en la búsqueda de la interacción significativa.
La evaluación de los aprendizajes de los estudiantes es una pieza fundamental, ya que pone a prueba los principios, finalidades y propósitos del sistema educativo, al igual que los principios pedagógicos que dan sentido a la acción de los docentes. Se convierte así en un término polisémico, según cómo se constituya la relación sujeto – objeto en el proceso de producción de saberes.
La evaluación
Algunos autores han estudiado la evaluación a través de la Historia. Ésta se podría definir como un proceso sistemático y continuo que recoge, organiza y analiza información, mediante unas técnicas, instrumentos y criterios, frente a los cuales emite juicios de valor. Se entendería como la práctica que determina si lo que se está haciendo con el proceso está bien o no, luego de emitir juicios sobre los logros.
Uno de los retos de los docentes de hoy frente a la evaluación escolar tiene que ver con la transformación de los modelos tradicionales: se parte de unos procesos evaluativos centrados en examinar y calificar, y se va hacia el modelo de la evaluación formativa. O como lo refieren Dochy, Segers y Dierick (2002), pasar de la “cultura del examen” a la “cultura de la evaluación”, encaminados hacia el mejoramiento de la práctica docente, y por ende mejorando el aprendizaje de los estudiantes.
Al evaluar se busca valorar el desarrollo del estudiante durante el proceso de adquisición de saberes, a través de un seguimiento permanente que permita determinar los avances que ha obtenido con relación a diferentes elementos:
  • Los objetivos propuestos.
  • Los saberes que ha adquirido o construido.
  • El grado de apropiación que ha hecho de estos conocimientos.
  • Las habilidades y destrezas que ha desarrollado.
  • Las actitudes y valores que ha asumido hasta su consolidación.
Para ello es indispensable entender que evaluar y calificar son dos procesos completamente diferentes. Debemos tener claro que la evaluación no debe estar en función de una nota calificación, sino que debe actuar al servicio del conocimiento y el aprendizaje, aunque se requiera la sistematicidad de una notas como evidencia física de los desempeños de los estudiantes.  
El principal propósito en el sistema de evaluación de los estudiantes es lograr una transformación en la calidad de la educación, por lo que se hace necesario establecer las condiciones legales para que cada institución educativa pueda mejorar la calidad del aprendizaje de los estudiantes, mediante el establecimiento de unas técnicas e instrumentos, con sus respectivos criterios de evaluación, para su posterior y acertada promoción.
La razón de ser de la evaluación en la escuela es servir a la acción, entendida como un punto de vista formativo en el proceso educativo, y que debe estar permeada por un diálogo permanente que involucre los procesos de enseñanza y evaluación. En estos se debe priorizar la retroalimentación formativa, en el sentido, no para decir si está bien o mal, sino para orientar al estudiante en el reconocimiento de los desempeños con dificultades, darle las herramientas que ayuden a superar estos obstáculos que impiden mejorar el aprendizaje. No podemos olvidar tampoco la metacognición, que brinda la capacidad para discriminar, valorar, criticar y decidir entre lo que considera que tiene un valor en sí y que carece de él, a fin de convertir la evaluación en una fuente de conocimiento y de aprendizaje.
FUENTE :   Tiching Blog

sábado, 25 de noviembre de 2017

José Manuel Otero: “La vocación es el mejor recurso del docente”

José Manuel Otero: “La vocación es el mejor recurso del docente”

Así era...
José Manuel Otero
Doctor en psicología y profesor de la USC, autor de Estrés laboral y Burnout en profesores de enseñanza secundaria
José Manuel desde pequeño tuvo claro que la especie humana sufría una imperfección y era que no podía volar. No era muy amigo de los superhéroes, pero envidiaba que ellos sí pudieran extender sus capas y campar a sus anchas. A veces, se imaginaba circulando entre las nubes acompañado de un buen grupo de aves.
Jose Manuel Otero adulto
En general, ¿disfrutan los docentes de su profesión?
Me resulta difícil imaginar un oficio orientado a transmitir (y enseñar a construir) conocimientos desprovisto de ciertas dosis de ilusión, alejado de ese sentimiento profundo y altamente satisfactorio del trabajo-bien-hecho, ajeno a la necesaria toma de conciencia de la oportunidad de influir positivamente en la vida de los alumnos. La vocación es, en la mayoría de los casos, el mejor recurso del patrimonio personal del docente para enfrentar eficazmente los variados y difíciles retos que conlleva esta profesión. Más allá de esta opinión personal, y también de la imagen convulsa, problemática, y de insatisfacción del colectivo que en ocasiones se transmite desde los medios de comunicación, existen datos que invitan al optimismo.

¿Por ejemplo?
Un reciente estudio, que compara más de 30 países, concluye que el 90% de los profesores informan estar satisfechos con su trabajo y que alrededor del 80% elegirían de nuevo esta profesión; la paradoja reside en que, a pesar de este mayoritario sentimiento de bienestar con lo que hacen, también son muchos (más del 75%) los que perciben que la sociedad no valora su profesión, se sienten sin apoyo y sin suficiente reconocimiento en las escuelas. Así las cosas, el que la satisfacción y el disfrute del docente con su profesión dependa más de motivaciones intrínsecas qué extrínsecas (reconocimiento social, apoyo,..) es una buena noticia.

¿La de los docentes es una de las profesiones más estresantes?
No cabe duda que el ejercicio de la docencia, en particular en los niveles de enseñanza secundaria, constituye para algunas personas, bajo algunas condiciones y en algunos contextos, una profesión particularmente vulnerable al estrés laboral. Con el propósito de esclarecer su alcance hemos asistido en las últimas décadas a una intensa actividad investigadora a nivel epidemiológico (múltiples estudios, distintas culturas, variadas metodologías, distintos niveles de enseñanza,…); los resultados, con independencia “del dónde, del cómo, o del quién”, nos presentan una realidad preocupante: los porcentajes de profesores que informan de malestar laboral son elevados  y, en los últimos años, las cifras van en aumento. Este tipo de evidencias, y la urgente demanda de medidas preventivas y/o de intervención, confirieron un inusitado protagonismo en el campo de la salud laboral al estrés docente eclipsando, muy probablemente, el análisis de otros colectivos (bomberos, militares, policías, pilotos,..) que, según estudios recientes, presentan también elevados niveles de estrés.

¿Qué es el burnout?
Se trata de un problema de salud laboral que afecta especialmente a aquellos trabajadores que ejercen su labor en contacto directo y continuado con otras personas (profesionales sanitarios, profesores, por ejemplo). Las múltiples y variadas demandas de los usuarios, unido a determinadas circunstancias que cualifican el quehacer profesional (alto compromiso con la tarea, metas elevadas, acusado sentimiento de ser necesario, sobreimplicación en las necesidades de otros, percepción de falta de recompensa por el esfuerzo invertido,…) son, a tenor de la investigación, algunas de las claves en la gestación y aparición del fenómeno. Desencanto profesional, disminución del esfuerzo, pensamientos ansiosos y retirada social como estrategias más idóneas para afrontar el estrés, presencia de sentimientos impersonales y el sentimiento de estar emocionalmente saturado, constituyen algunas de las señas de identidad de las quemaduras que conforman la experiencia de burnout.  

¿Son los docentes uno de los colectivos que más lo sufren?
La cuestión a mi juicio no es tanto si son uno de los que más, pues existen otros colectivos vulnerables pero que han recibido menos atención, sino que los estudios detectan cifras preocupantes en este colectivo. Sirva de ejemplo, que en un estudio longitudinal que hemos realizado recientemente (a partir de muestras representativas -más de 3000 autoinformes- de los docentes de ESO de la Comunidad Autónoma de Galicia) los porcentajes de docentes que informaban de “alto burnout” no sólo era elevada, sino que presentaba además una tendencia ascendente a lo largo del tiempo (los porcentajes oscilaban entre el 24 y el 30%). Así las cosas, incidir eficazmente en ese fenómeno, habida cuenta de los importantes costes (personales, sanitarios, organizacionales,…) que conlleva, debe ser una tarea prioritaria de los responsables de la salud laboral.

¿Qué características son las más típicas de este síndrome?
Tres son sus caras. La percepción y/o sentimiento de no poder más, de agotamiento de energía, de escasez de recursos emocionales con los que atender cualquier demanda del usuario conforma el componente más representativo del síndrome: el cansancio emocional. La despersonalización, entendida como el desarrollo de sentimientos, actitudes y respuestas negativas, distantes, cínicas y frías hacia otras personas (especialmente hacia los destinatarios del propio trabajo) constituye otra faceta. La tercera dimensión es el reducido logro personal que se refiere a que la tendencia a autoevaluarse negativamente incide en nivel de eficacia percibida en la realización del trabajo e, incluso, en las relaciones que se establecen con los otros.  

Son sentimientos muy severos…
El relato de los profesores con altos niveles de burnout, además de la presencia de estos componentes -alto cansancio y despersonalización, bajo logro personal-, incluye otros matices de interés: la toma de conciencia del sinsentido de su lucha puesto que nada cambia (el trabajo ha perdido su sentido primigenio), la recurrente tentación de dejarlo todo (la idea de pasar la vida en el aula se le hace insoportable), su búsqueda de “días de salud” (absentismo, petición de bajas,…), la nómina como motivación fundamental para trabajar, y problemas psicológicos y físicos (pérdida de autoestima, aislamiento social, dolores de cabeza, problemas digestivos,…). Conocidos los componentes y su impacto físico-emocional-cognitivo en el docente, desterrar esta casuística de las aulas se convierte en una saludable necesidad.   

¿Hay diferencias entre el estrés laboral y el burnout?
Aunque cuentan con trayectorias de investigación diferenciadas, desde planteamientos contemporáneos ambos fenómenos son susceptibles de ser entendidos como distintas manifestaciones del malestar laboral. Desde este punto de vista el burnout sería el resultado de la cronificación de la experiencia de estrés laboral derivada, como ya hemos señalado, del contacto continuo con los usuarios.

¿Se deben tratar de formas diferentes?
Creo que cada vez existen más razones para buscar la federación y convergencia en las propuestas de actuación sobre estos fenómenos. Su importante covariación estadística y la, cada vez más probada, comunalidad en su causación, consolida un nuevo escenario para la praxis. En otras palabras, si ambos fenómenos son síntomas de un síndrome más general de malestar laboral (de ahí la existencia de determinantes comunes), la tarea pendiente será identificar los argumentos explicativos “compartidos” desde lo personal, relacional, laboral y extralaboral. Desde esta dialéctica la intervención en las primeras fases (estrés) impedirá la progresión a etapas posteriores (burnout).

¿Hay características comunes entre los docentes afectados?
Más allá de la idiosincrasia particular del docente, que a la postre es la que tamiza las influencias exógenas y le confiere significado a los potenciales desencadenantes del estrés, la investigación ha permitido aislar algunos factores, aunque se desconoce mucho acerca de cómo interaccionan, permiten señalar un perfil de riesgo de personalidad; la presencia de un patrón de conducta tipo A (siendo la competitividad, la impaciencia y la hostilidad algunos los componentes más característicos),  bajas puntuaciones en responsabilidad y resiliencia, elevados niveles de neuroticismo, la utilización preferente de estrategias pasivas de afrontamiento (evitación, autocrítica, pensamientos ansiosos), bajo optimismo, son algunos de los trazos más destacados en la literatura científica. Desde acercamientos más cualitativos que bucean las “intrahistorias vitales” de los profesores emerge, como denominador común, una acusada percepción de frustración de metas, planes, expectativas e intenciones.

FUENTE:           Tiching Blog

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Cinco consejos para consolidar y repasar lo aprendido

Cinco consejos para consolidar y repasar lo aprendido

Cinco consejos para consolidar y repasar lo aprendido

Cinco consejos para consolidar y repasar lo aprendido
Las prisas de última hora nunca son buenas consejeras, y mucho menos si hablamos de consolidar lo aprendido en clase o repasar antes de un examen. Estos son procesos que requieren tiempo y buenos hábitos de estudio, ya que es precisamente el trabajo continuado del alumno lo que le puede ayudar a comprender, asimilar, fijar y hacer suyo el conocimiento adquirido dentro y fuera del aula. Por eso, presentamos cinco recomendaciones que debes transmitir a tus estudiantes para que las tengan presentes a lo largo del curso y sean capaces de trabajar, consolidar y repasar lo aprendido de manera adecuada, de forma que puedan afrontar con éxito y seguridad cualquier prueba o examen que se les plantee.
CINCO ESTRATEGIAS PARA TRABAJAR Y CONSOLIDAR LO APRENDIDO
  1. 1. Elaborar esquemas o mapas conceptuales. Al realizar esquemas o mapas conceptuales, los alumnos deben realizar primero una lectura comprensiva y en profundidad de sus apuntes o del tema, para después poder identificar las principales ideas del texto, y estructurarlas y relacionarlas de manera gráfica. Este trabajo facilita la comprensión de los conceptos y de las vinculaciones que existen entre ellos, y les ayuda a asimilar, retener y repasar lo aprendido. En la Red hay muchas herramientas digitales que pueden usar para realizar sus propios mapas conceptuales o esquemas, como por ejemplo:
    – GoConqr
    – Creately
    – Gliffy
    – MindMeister
    Cada Cuaderno de estudio de aulaPlaneta ofrece un mapa conceptual en formato pdf e interactivo, en sus versiones completa y muda, que puede servirles para repasar los conceptos y procesos aprendidos. Además, en el Manual de ayuda encontrarás una amplia selección de herramientas para generar mapas conceptuales.
  2. 2. Escribir resúmenes. Sintetizar el contenido y expresarlo con sus propias palabras es un buen ejercicio para que tus alumnos fijen y repasen lo aprendido. Además les servirá para trabajar la expresión escrita y practicar para los exámenes.
  3. 3. Ejercitar y aplicar lo aprendido. Pueden hacerlo a través de ejercicios interactivos y autocorregibles, que les brinden autonomía y libertad para trabajar a su ritmo, o a través de propuestas prácticas guiadas por el docente, como experimentos, proyectos o trabajos de carácter competencial o colaborativo que les permitan “aprender haciendo”. aulaPlaneta ofrece todo tipo de actividades prácticas que el docente puede asignar a sus estudiantes, y añade a su oferta matic, una herramienta de aprendizaje adaptativo en el área de matemáticas que plantea al alumno propuestas e itinerarios personalizados en función de sus conocimientos y nivel de desempeño. 
  4. 4. Autoevaluarse. Los alumnos pueden poner a prueba sus conocimientos a través de test interactivos y autocorregibles, y exponiendo en voz alta lo aprendido, solos o a un familiar, compañero u otra persona. Pueden grabarse con el móvil, la tableta o el ordenador, de forma que una vez hayan acabado puedan repasar los errores cometidos. Con la autoevaluación afianzarán las ideas esenciales y podrán detectar fácilmente lagunas en su aprendizaje. 
  5. 5. Profundizar en lo aprendido. La curiosidad es una gran fuente de motivación para el estudio. Si tus alumnos, al salir del aula, sienten el impulso de investigar y profundizar en un tema, seguramente encontrarán su estudio más interesante y llevadero. Por eso, ofréceles fuentes lo más relacionadas con su entorno que sea posible para despertar su interés por el tema tratado: canales de video, artículos, webs, aplicaciones, juegos… El interés de los alumnos por la materia y su posterior documentación les ayudará a profundizar en el conocimiento y retener mejor lo aprendido. Al final de cada Cuaderno de estudio de aulaPlaneta puedes encontrar webs relacionadas con el tema tratado. Asimismo, el Manual de ayuda ofrece un amplio listado de herramientas abiertas por área y de juegos educativos que pueden serte de utilidad. 
¿Qué te parecen estos consejos para consolidar el aprendizaje? ¿Los recomendarías a tus alumnos? ¿Les darías alguno más?
FUENTE: AULA PLANETA

sábado, 18 de noviembre de 2017

Escuelas del siglo XXI con profesorado del siglo XXI para alumnado del siglo XXI

Escuelas del siglo XXI con profesorado del siglo XXI para alumnado del siglo XXI

Si quieres escuchar esta entrada en formato podcast, la tienes a tu disposición en El timbre del laboratorio.
En educación no hay expresión más absurda que aquella que afirma que en la escuela enseña un profesorado del siglo XX a un alumnado del siglo XXI con metodologías del siglo XIX. Solo quien no conozca la escuela o no quiera ver en ella una evolución puede mantener que la escuela no ha cambiado para asumir los nuevos retos que la sociedad le encomienda. Es más, hoy nos encontramos en un momento claro de ebullición y de aparición de pedagogías emergentes visibles en muchos centros educativos.
Para empezar, la escuela ha asumido en su currículum todos aquellos contenidos que la sociedad ha considerado relevantes. Desde la educación vial hasta la educación financiera, pasando por la robótica, el inglés como lengua vehicular en los centros bilingües o, por supuesto, la educación para la igualdad entre mujeres y hombres, la escuela ha ido introduciendo nuevos contenidos ya sea por mandato normativo, mediante el desarrollo de nuevos materiales o por la vía de los libros de texto.
En segundo lugar, hoy el profesorado tiene a su disposición un amplio catálogo de estrategias y recursos metodológicos que incluyen diversas maneras de gestionar el aula, organizar a su alumnado y promover situaciones de aprendizaje. Pensar que las metodologías existen sin el profesorado es una contradicción; es más, el profesorado hoy lidera el avance en ciertas estrategias metodológicas, en muchas ocasiones por delante de unidades teóricamente dedicadas a la innovación como son las universidades o los centros del profesorado.
En tercer lugar, la tecnología ha revolucionado el aprendizaje, como muchos otros aspectos de nuestra vida. Por un lado, ha expandido las oportunidades de aprendizaje tanto en el tiempo como en el espacio, desbordando las paredes y el horario de la escuela para permitir que quien quiera aprender pueda hacerlo en todo momento y lugar; por otro lado, la tecnología ha permitido abrir ventanas y puertas en el aula y modificar procedimientos aportando nuevas vías de comunicación y nuevos materiales. La Tecnología es un factor de cambio cultural, y la escuela no es inmune a esta fuerza de cambio.
Así pues, la escuela de 2017 poco tiene que ver con la escuela de 1917 y mucho menos con la escuela de 1817. Desde lo más aparente a lo más profundo y delicado, la escuela ha cambiado radicalmente, y el proceso de cambio no está disminuyendo sino que, al contrario, está acelerando.
Obviamente, no todas las escuelas están situadas en el mismo punto de este vector de cambio. Hay escuelas más o menos innovadoras, sin lugar a dudas. Pero, por un lado, hay que diferenciar entre el deseo de cambio y las posibilidades de cambio. ¿Cuentan todos los centros educativos, tanto en la red pública como privada, con los recursos necesarios para la mejora?¿Se dan las condiciones laborales necesarias para que el docente trabajador pueda desarrollarse personal y profesionalmente a través de la innovación?¿Apuesta la Administración de manera clara por la revisión del currículo, el desarrollo profesional de su profesorado y la mejora de las condiciones laborales?¿Están todos los factores alineados para que la escuela pueda desarrollar la tarea que tiene encomendada de manera eficaz?
Por otro lado, pensar solo en términos de “innovación” puede conducirnos al cambio por el cambio pero sin transformaciones positivas reales, o incluso a cambios que perjudiquen el aprendizaje. La innovación debe contribuir, y normalmente así ocurre, al desarrollo integral del estudiante y a promover el éxito de todo el alumnado en todas las circunstancias. La innovación no es el objetivo en sí misma, es un medio para un fin: la construcción de una sociedad mejor.
FUENTE :      Fernando Trujillo | De estranjis

La procrastinación, un hábito que lo convierte en una persona menos productiva

La procrastinación, un hábito que lo convierte en una persona menos productiva

Los programas de la Fundación Bolívar Davivienda como Emprende País, acompañan a empresas de alto nivel de crecimiento en su proceso de consolidación, pero dentro de este proceso, aparecen malos hábitos como la Procrastinación o Postergación que hacen que actividades pequeñas pero importantes para el logro de los objetivos sean sustituidas por otras irrelevantes. Conozca algunos tips para combatir con este mal hábito.
A continuación, se presentarán una serie de tips para combatir este hábito que le ayudará a ser más productivo en su emprendimiento y así disminuir los niveles de estrés que esto puede generar.
Haga una sola cosa.
En ocasiones tenemos tantas tareas por realizar y pensamos que al hacer un poco de cada una, las terminaremos al mismo tiempo, pero cuando se trabaja con este sistema se corre el riesgo de tener más distracciones ya que no se está prestando atención en una acción específica. Por eso, si tiene muchas tareas empiece por la más fácil y dedíquele toda su concentración, de esta manera verá como poco a poco las desarrollará en el menor tiempo.
Anote sus ideas.
Cuando estamos en el desarrollo de algunas tareas, es natural que a la mente lleguen nuevas ideas que quizás no tengan nada que ver con lo que se está realizando y estas ideas por lo general hacen que perdamos la concentración o que se detenga lo que se está haciendo para indagar un poco más en ella. Si pasa por este momento de ideas momentáneas, tome un bolígrafo y anótela en algún lugar y cuando termine de realizar lo que está haciendo tómese su tiempo para abordarla. Si no hace este ejercicio tendrá en la mente algo que lo hará perder el foco.
Ponga en silencio su celular.
Una persona recibe en su celular un promedio 30 mensajes en una hora y de estos 30 mensajes se pueden tener más de 5 tópicos diferentes. Por eso, si está realizando una tarea y quiere terminarla en el menor tiempo posible, tome su teléfono celular, active el modo silencioso y de vuelta a la pantalla. De esta manera logrará evitar una de las mayores distracciones que existen y podrá optimizar su tiempo en el día a día.
Utiliza la regla de los 2 minutos.
Es una regla muy sencilla que lo puede ayudar a ser una persona más productiva. Es simple, si está planificando una acción que se tarda menos de dos minutos no la planifique o la ponga en una lista; hágala. Así no dejará lugar a espacios donde puede entretenerse con otras cosas.
Estas recomendaciones son pequeños insumos para convertirse una persona más productiva, pero también recuerde qué si quiere llegar al máximo nivel, los programas de la Fundación Bolívar Davivienda como Emprende País, acompañan a empresarios de alto nivel de crecimiento en su proceso de consolidación con la experiencia y el conocimiento de expertos y altos ejecutivos del Grupo Bolívar.
FUENTE:     

Psicólogos de Harvard revelan que los padres que educan a niños “buenos” hacen estas 5 cosas …

Psicólogos de Harvard revelan que los padres que educan a niños “buenos” hacen estas 5 cosas …


En esta era de tecnología, encontramos que criar a los niños es algo diferente de aquellos tiempos antes del iPhone, ordenadores y tablets, Internet, y el resto de increíbles gadgets que consumimos. Antes los niños jugaban afuera, daban patadas a una pelota a través de un campo o jugaban con cartas en lugar de perseguir a Pokemon en una pantalla. Los niños jugaban afuera hasta que se encendían las luces de las calles, momento que sabían que tenían que entrar al interior. Hoy en día estamos criando a los niños de forma muy diferente de cómo lo hacíamos hace veinte o treinta años. Tal vez es hora de volver a lo básico.
Este es un mundo nuevo. A los niños nacidos en este tiempo automáticamente se les da gadgets para entretenerlos. Pero, ¿qué nos falta? Psicólogos de la Universidad de Harvard han estado estudiando lo que hace que un niño esté bien ajustado en estos tiempos cambiantes. Y han llegado a la conclusión de que hay varios elementos que siguen siendo muy básicos.

AQUÍ ESTÁN 5 SECRETOS PARA CRIAR A UN BUEN CHICO, DE ACUERDO CON PSICÓLOGOS DE HARVARD:

1. PASE TIEMPO CON SUS HIJOS.

Es una sugerencia simple. Pero, estamos viviendo tiempos difíciles en los que pasamos 24 horas al día, 7 días a la semana con tecnología, trabajo, y el continuo bombardeo de nuestras vidas ocupadas que tratan de mantenerse a flote. No sólo son los medios de comunicación social – las noticias, los mensajes de correo electrónico, los mensajes entre móviles, o la fluctuación de estar de guardia en todo momento por las tensiones de nuestras relaciones. Nos hemos acostumbrado a la adicción de poner todo de nosotros en la tecnología. Es más fácil dar a un niño un tablet o una consola Xbox para mantenerlos ocupados.
Pasar tiempo con sus hijos significa dejar todo a un lado y leer un libro, jugar con la pelota, ir de excursión, o simplemente jugar a un juego de cartas pasado de moda. En términos más simples, significa que usted debe interactuar con su niño persona-a-persona. Estas son las cosas que recordarán. Se olvidarán de lo que le compró. Sólo quieren pasar tiempo de calidad con su gente.

2. HABLE EN VOZ ALTA A SUS HIJOS.

Según los investigadores de Harvard: “aunque la mayoría de los padres y cuidadores dicen que sus hijos son una prioridad, a menudo los niños no están escuchando ese mensaje“.
Esto significa que tiene que dedicar tiempo para averiguar qué está pasando en la vida de su hijo. Consulte con los maestros, entrenadores, tutores y otros cuidadores. Averigüe si hay un cambio en el comportamiento. Permita que su hijo se sienta cómodo para venir y hablar con usted. Su hijo necesita oír que él/ella es la prioridad en su vida. No es suficiente mostrarlo dándoles cosas, manteniéndolos a salvo o alimentándolos. Los niños necesitan reconocimiento mediante palabras. Las palabras son importantes. Invítelos a sentarse y compartir sus historias sobre la escuela, sus tareas, los amigos, etc.

3. MUESTRE A SU HIJO(A) CÓMO RESOLVER PROBLEMAS SIN ENFATIZAR EL RESULTADO.

Uno de los regalos más grandes que usted puede dar a su niño es la capacidad de analizar y solucionar problemas. Confíe en su hijo para decidir por sí mismo lo que quiere. Usted no puede resolver sus problemas todo el tiempo. Es saludable permitirles experimentar la vida a través de sus propias perspectivas. El logro es importante y, al permitirles determinar lo que quieren, estará dándoles conciencia.
Deseará ayudar a que su hijo se convierta en un adulto productivo. Permítale que venga a usted y comparta sus problemas y guíelos para que hagan las mejores elecciones posibles. Como padre es difícil dar un paso atrás y ver a su hijo cometer un error. Pero al igual que le sucedió a usted, es parte del aprendizaje y parte de la evolución de nuestra humanidad. Quiere que sean felices por lo que han hecho, y no sólo sentirte feliz por ser padre.
Rick Weissbourd, quien dirigió el estudio, dice: “Estamos muy concentrados en la felicidad de nuestro hijo. No me sorprendió que la felicidad se clasificara como la más alta, pero me sorprendió que el logro se clasificara tan alto.” ¿Estamos empujando a nuestros hijos a centrarse sólo en el éxito? “La presión del logro puede tener un montón de resultados negativos“, dice Weissbourd, que es codirector del proyecto Making Caring Common. “Me preocupa que eso haga a los niños menos felices“.

4. MUÉSTRELE A SU HIJO(A) GRATITUD DE FORMA REGULAR.

Los investigadores afirman que “los estudios demuestran que las personas que se involucran en el hábito de expresar la gratitud son más propensos a ser útiles, generosos y compasivos, y también son más propensos a ser felices y saludables. Los padres deben dar a sus hijos tareas y luego expresar lo agradecidos que están por sus logros. Es importante que los niños vean que la gratitud es un don extraordinario. Cada vez que hacen algo, honrarlos y reconocerlos por su desempeño. Los psicólogos de Harvard encontraron que los padres están alabando solamente “actos infrecuentes de bondad”.
Como padres, nuestros deberes son enseñar a nuestros niños a ser empáticos y compasivos con los demás. Los niños aprenden con el ejemplo. Llévelos a un refugio para personas sin hogar. Expongálos junto a otros que no están en la misma clase social. Permítales ser testigos de lo afortunados que son de tener lo que tienen en casa. Sea abierto con ellos. Sea agradecido por los pequeños actos que realizan que no tienen nada que ver con la escuela o el trabajo. Ayudar a los demás no es sólo darles la oportunidad de ser adultos increíbles, sino eliminar el prejuicio de la intolerancia y las diferencias. Todo comienza en casa.

5. ENSEÑE A SUS HIJOS A TENER UNA PERSPECTIVA MÁS AMPLIA.

Esto se remonta a mostrarles gratitud. Deje que su hijo experimente el mundo a través de su compasión. Los investigadores dicen que “casi todos los niños simpatizan y se preocupan por un pequeño círculo de familiares y amigos“.
Enseñe a su hijo a ser un buen oyente, a interactuar sin el uso de la tecnología, a ser empático con otras personas fuera de su familia, y a no juzgar a ninguna persona en base a su religión o nacionalidad. Estamos en momentos cruciales de la evolución humana, y esta nueva generación tiene la capacidad de ser grande y cambiar nuestro mundo. Exponer a su hijo a diferentes culturas ayuda a desarrollar una persona cariñosa, amable y feliz.
Usted es responsable de traer almas amorosas. Ayúdelos a navegar por este mundo a través de la compasión, el amor y la bondad.
Criar un niño cariñoso, respetuoso, ético es y siempre ha sido un trabajo duro. Pero es algo que todos nosotros podemos hacer. Ningún trabajo es más importante ni más gratificante“.
FUENTE:   Conocerme Más


viernes, 17 de noviembre de 2017

Trastorno disocial en niños. Trastornos de conducta

Trastorno disocial en niños. Trastornos de conducta

¿Qué es el trastorno disocial?

El trastorno disocial hace referencia a la presencia de conductas destructivas y/o negativas tanto en mayores como sobre todo en niños.
Pero lo característico y distintivo de este tipo de trastorno de conducta es que estas  son, generalmente, transgresoras de las normas sociales y su comportamiento puede atentar contra los derechos de otras personas, se puede considerar un trastorno antisocial.

Características del trastorno disocial en niños

El DSM-IV define el rasgo principal de este trastorno como: “Patrón de conducta persistente en el que se transgreden los derechos básicos de los demás y las principales normas sociales propias de la edad”.
Las caracteristicas que este trastorno antisocial puede presentarse en nuestros niños son:
  • Niños egoístas y solitarios.
  • Carecen de sentimiento de culpa.
  • No expresan sus propios sentimientos ni les interesan los sentimiento de los demás niños.
  • Sienten los comportamientos de otros como amenazas.
  • Generalmente se relacionan con otros niños únicamente para discutir o pelear puesto que se sienten amenazados e interpretan las relaciones en torno a este sentimiento.
  • Pueden ser crueles con animales o con otros niños.
  • Pueden llegar a mentir y hasta robar.
  • Es frecuente que, además , dañen objetos sin importar si son de valor para otras personas o no. 
  • Sufren problemas de bajo rendimiento académico. 
  • Puede asociar problemas de autoestima autocontrol.
Dos de cada tres niños o niñas (aunque es más frecuente observar este trastorno disocial en niños) que presentan este tipo de comportamiento suelen dejar atrás este trastorno al acercarse a la edad adulta.
No obstante este trastorno supone una gran trabajo de los padres y docentes para ayudar a los niños con dicho este trastorno de conducta.

Factores que pueden colaborar en el trastorno disocial

  • Factores emocionales
Es importante tener en cuenta que este tipo de comportamiento puede o no tener relación con el entorno del niño. Es decir, a menudo un niño que se siente descuidado o no amado por sus padres puede desencadenar en este tipo de comportamiento. Muchas veces, los niños pueden presentar este  trastorno despues de tener un hermanito, por ejemplo.
  • Factores sociales
Es imprescindible observar el entorno del niño, la familia por ejemplo,  puesto que muchas veces la incomodidad del niño se expresa con un trastorno disocial. Puede estar relacionado por una mudanza inminente, el cambio de ciclo educativo, es decir el paso de preescolar a la escuela primaria o secundaria, el cambio de escuela, muerte de un familiar repentinamente o en dificiles circunstancias, etc.
A menudo un niño disruptivo o con trastorno disocial  puede sentirse amenazado por alguien o algo. En algunos casos (y tristemente es bastante frecuente) observar cómo los niños se sienten amenazados por otro adulto. Es necesario indagar lo suficiente pero, recomendamos en estos casos, acudir con personal capacitado.
  • Factores psíquicos
Aunque es poco frecuente, es preciso realizar una consulta con un médico neurólogo o un psicólogo infantil a fin de poder descubrir si dicho comportamiento está asociado con alguna patología oculta. Desde el aspecto neurológico, las personas que presentan una amígdala de tamaño inferior a lo normal, pueden tener dificultades para el reconocimiento de los sentimientos ajenos y actuar, en consecuencia, de forma cruel con otras personas.

Pautas para actuar sobre el trastorno disocial en niños

  • No trates de cambiarlo, acéptale como es y ayúdale a superar este problema. 
  • Genera un clima de confianza, respeto y cariño, le harás sentirse más seguro. 
  • Trata de generar un ambiente familiar tranquilo y seguro, establece rutinas y horarios. 
  • Establece unas normas claras y explícale las consecuencias de no cumpliarlas. 
  • Evita la sobreprotección, los castigos, las normas excesivamente rígidas. 
  • En caso de tener que aplicar una disciplina, que sea una disciplina positiva, evitando generar más violencia. 
  • Actua con el ejemplo, ya sabemos que el mejor ejemplo de nuestros hijos somos nosotros mismos. 
  • Sobre todo fomenta la empatía, ponte en su lugar 
© 2017 El trastorno disocial en niños. Trastornos de conducta. Blog educativo Educapeques
 FUENTE :   El Portal de Educapeques