sábado, 27 de mayo de 2017

¿LE DAMOS UNA VUELTA?

¿LE DAMOS UNA VUELTA?



Una compañera de claustro solía decir que si le pagaran un euro por cada pregunta que 
contestaba
 en clase, sería millonaria; y es cierto. Las personas que nos dedicamos a la docencia 
nos 
acostumbramos a dar RESPUESTAS, a resolver problemas. Es una función que 
pocas veces 
cuestionamos. Por eso me resultó tan reveladora la conversación que presencié entre
 Agustín,
 un profesor de Filosofía, y uno de sus alumnos de Secundaria.


—Profe, ¿cómo puedo organizar este esquema para ajustarlo al espacio que 
nos das? 
—preguntaba exasperado un alumno mientras mostraba un folio repleto de
 información.

—No tengo ni idea —respondió Agustín encogiendo los hombros—. Tienes 
un problema...

—Sí, ya sé, tengo un problema, y eso significa que tengo un reto.
—Efectivamente, y yo lo más que puedo hacer es ayudarte a darle una vuelta.

El propio alumno me explicó que su profesor daba muy pocas respuestas resolutivas: 
"Cuando planteas un problema, tienes que acompañarlo de una o varias 
propuestas
 de solución. Solo entonces puedes contar con su ayuda". También me dijo
 que tenían
 una técnica concreta para "darle una vuelta" a los problemas.

Técnica de la inversión

Es una propuesta de Edward de Bono, que busca ayudarnos a contemplar el problema
 desde una 
perspectiva nueva para, así, encontrar soluciones más creativas. Aplicar la inversión 
implica 
realizar estas dos acciones:

  1. PROVOCACIÓN. Darle la vuelta —literalmente— al enunciado del problema o a alguna de sus asunciones (hechos o características).

  2. MOVIMIENTO. Reflexión encaminada a convertir el absurdo de la provocación en una idea útil.


 Cuando te dedicas al sector de las patatas fritas de bolsa siempre te surge el mismo

problema: el almacenamiento ¡Ocupan demasiado espacio y no se pueden amontonar

sin que se rompan! ¿Cómo apilarlas conservando la integridad del producto?

(PROBLEMA). Si le damos la vuelta llegaríamos a un absurdo: ¿Cómo romper las

patatas para almacenarlas? (PROVOCACIÓN). Quizá no sea tan descabellado:

¿Y si las hacemos añicos para almacenarlas y luego las recomponemos para venderlas?

Es justo lo que hacen con las Pringers (MOVIMIENTO), ¿te has fijado que todas tienen la misma forma y tamaño?

No hace mucho, Agustín fue elegido director de su instituto. Lo primero que hizo fue poner un cartel,
 a modo de advertencia, en la puerta de su despacho...

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