miércoles, 12 de octubre de 2016

John Dewey, un visionario

John Dewey, un visionario


JOHN DEWEY,  Filósofo, pedagogo y sicólogo estadounidense , 1859-1952, un personaje con una intuición y sabiduría fuera de lo normal que nos da lecciones 100 años antes de que seamos capaces de mover la máquina y ya en la dirección correcta.
Inspirado en el artículo de PATRICK COLE recogemos e intentamos darle alguna vuelta a las ideas de John Dewey, entre las que se encuentra la siguiente:
“Education is not preparation for life; it is life itself”
La educación no es una preparación para la vida, es la propia vida.
La escuela debería ser mucho más que la relación del profesor con el alumno, es el motor que puede y debe cambiar la sociedad. Si los alumnos se implican en su aprendizaje, pueden comprender mejor la importancia de su rol en la sociedad, les puede hacer ciudadanos mucho más responsables, la escuela es, según Dewey, el lugar donde aprender a vivir. El aprendizaje de unas habilidades o unos conocimientos no es realmente el objetivo de la escuela, sino más bien descubrir el potencial de uno para utilizarlo en beneficio del bien común.
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Cuando trabajamos en proyectos, retos o problemas y tratamos de recrear situaciones de la vida real, no estamos solo echando un órdago al sistema, estamos tratando de acercar al estudiante a la vida, “desprotegerle”, hacer que piense en creativo, útil a la sociedad, crítico, parte de la misma. Que conozca la realidad en la que vive no le hace más vulnerable sino muy lo contrario, le da herramientas para ser una parte activa, para que su vida profesional y como ciudadano sea de provecho, que tenga algo que ofrecer y que eso no sea lo que dicen otros que debe ser, sino lo que sabe que debe ser.











“Were all instructors to realize that the quality of mental process, not the production of correct answers, is the measure of educative growth, something hardly less than a revolution in teaching would be worked.”
La revolución en la educación se dará cuando los profesores se den cuenta de que un puñado de respuestas correctas no es la medida del crecimiento educativo, sino la calidad de los procesos mentales.
Para Dewey, el punto medio entre las dos corrientes de pensamiento de su época es el correcto. Por un lado, tenemos a quienes entienden la escuela como el lugar y el momento en que los estudiantes maduran, centrándose en el currículo y una serie de conocimientos que el estudiante tiene que aprender de forma muy pasiva.Para el autor, esos conocimientos deben ser acordes con los intereses de los estudiantes para que la educación sea efectiva.
La segunda corriente de pensamiento de su época minusvalora tanto el rol del profesor como la importancia de los aprendizajes para centrarse únicamente en el niño, lo cual tampoco es, según el autor, beneficioso. El punto medio es el ideal, hay que encontrar la medida. El currículo por un lado y el alumno por el otro son los dos límites del mismo proceso. La idea es que unir ambos supone enlazar como la experiencia con el pensamiento en lugar de sólo utilizar el cerebro. De esta forma, los sentidos adoptan un papel muy importante desde el momento en que nos ponen en contacto directo con la realidad, lo abstracto se convierte en algo concreto que nos implica más, nos hace más activos e involucrados en la tarea.
Estas afirmaciones fueron la base del aprendizaje basado en problemas, tan utilizado hoy en día, que facilita la consecución de aprendizajes desde la búsqueda activa, más que desde la absorción pasiva de los hechos.
“If we teach today’s students as we taught yesterday’s, we rob them of tomorrow.”
Si enseñamos a los estudiantes de hoy como enseñábamos  ayer, les robamos el mañana. Dewey se dio cuenta de que lo que se enseñaba en su tiempo, una serie de habilidades para realizar determinados trabajos, no es adecuado hoy en dia, ellos necesitan aprender cómo aprender, lo cual supone no sólo que los estudiantes hay que enseñarles de forma diferente, sino que también a los profesores. 5345e873c07a80a76e00004c_rampas-el-ctricas-en-el-centro-antiguo-roberto-ercilla-miguel-angel-campo_rampas_006-528x396De poco sirve que pretendamos que los  alumnos aprendan cosas diferentes más acordes con los tiempos si los profesores no lo hacen, no se actualizan. Y por supuesto no nos estamos refiriendo a tecnologías únicamente, sino, sobre todo, a metodología.¿Cómo van unos profesores que no saben aprender a enseñar a los alumnos a aprender? ¿Cómo podrían ayudar a lograr unas habilidades que ellos no poseen? Por eso, Dewey hablaba de un cambio en la educación para que los alumnos sean ciudadanos activos en lugar de ser gente que obedece a la autoridad sin criterio.
Continuando con la forma en que podríamos abordar los cambios que deben `producirse para que el sistema educativo sea realmente adaptado a las necesidades actuales, comentaremos lo que John Dewey piensa hace ya muchas décadas, es mejor no haber ido a la escuela que haber sido mal enseñado en ella, malos aprendizajes , y no sólo hablamos de los curriculares, terminan por destruir la libertad individual. Así, para Dewey, un profesor que es bueno de verdad es el que no sólo transmite conocimientos, sino el que sabe despertar en los alumnos el interés por aprender,  es quien desea compartir lo que ha aprendido de forma generosa y estimulante, es quien realiza esta actividad con verdadera vocación Tiene una tendencia a querer aprender, se pregunta por las cosas, comparte lo que ha aprendido, estimula a sus alumnos, y esto lo hace forma natural, es lo que llamamos vocación.

“The path of least resistance and least trouble is a mental rut already made. It requires troublesome work to undertake the alteration of old beliefs. ”
El profesor debe salir de su zona de confort, está acostumbrado a vivir tranquilo, sin molestarse demasiado, esto es una tarea que hay que abordar de forma necesaria y urgente, hay que cambiar las viejas creencias.
Dewey fue pionero en la idea de que los profesores deben abanderar la mejora de la sociedad desde sus escuela, dando al profesor el protagonismo en un incremento en la inteligencia de la misma desde los estudiantes, la escuela debe favorecer este crecimiento facilitando el desarrollo de las potencialidades de los alc32eb-dibujoumnos, ofreciendo más posibilidades de desarrollo e insiste en que deben pensar de forma creativa, porque de esa forma su cerebro se desarrolla más rápido. El objetivo principal era que las personas que terminan la escuela actúen de forma inteligente y sabia, sea cual sea la profesión que desarrollen. Esto medirá no sólo el éxito de la escuela, sino el de la propia civilización en la que este sistema educativo se halle
La mayor parte de estos pensamientos fueron desarrollados por Dewey al final del siglo XIX  y principios del XX, hablamos de hace más de 100 años, parece que aún tenemos mucho que aprender, que no hemos integrado plenamente estos ideales. Es cierto que en este momento es muy complicado abastecer a los estudiantes con las herramientas que necesitan, dada la velocidad del avance tecnológico, seguramente todas ellas obsoletas antes de que los estudiantes dejen el colegio, pero sí es posible ayudarles a asimilar laflexibilidad y  adaptabilidad al cambio que nosotros, docentes, debemos adquirir.
TOMADO DE:
The Flipped Classroom

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