viernes, 17 de junio de 2016

La empatía del docente,puede reducir problemas de disciplina escolar

La empatía del docente,puede reducir problemas de disciplina escolar

empathy_news
(Image credit: DGLimages / Shutterstock)
Hoy resumo un artículo, sobre un nuevo e interesante estudio de la Universidad de Stanford , que apunta que cuando los docentes piensan de manera empática, y no punitiva, sobre problemas de comportamiento con los estudiantes, cultivan mejores relaciones y pueden reducir problemas de disciplina.
El hecho de recibir una suspensión del colegio es algo doloroso para los estudiantes, les resta oportunidades para el aprendizaje, mina relaciones, y les puede conducir a mayores riesgos de comportamiento.
Según este nuevo estudio, mediante un ejercicio que insta a profesores de Secundaria  a una toma de perspectiva empática frente a la disciplina estudiantil, se reduce a la mitad la suspensión de alumnos durante el año escolar ( del 9´6 % al 4´8 %, según los resultados del citado estudio ).
Según los investigadores, un aspecto central de la profesión docente es la de crear relaciones positivas con los estudiantes, de manera especial cuando pasan por apuros. Algunos profesores, en cambio, utilizan por defecto una mentalidad punitiva, debido a la política de tolerancia cero del centro, en la gestión del mal comportamiento estudiantil.
Algo descorazonador, según los investigadores. Los docentes están atrapados entre estos dos modelos, el punitivo que dice que hay que castigar para reconducir el comportamiento, y el vocacional , que está mas en consonancia con el espíritu docente que se refleja en crear y mantener relaciones fuertes y estables con los estudiantes.
¿Castigo o comprensión?
Los investigadores llevaron a cabo tres experimentos. El primero examinó si podían animar a 39 docentes, a adoptar un enfoque mas empático que punitivo, en relación a la disciplina. Los profesores escribieron, de manera breve, sobre como  :
  • Buenas relaciones profesor-alumno son importantes para el aprendizaje de autocontrol de los alumnos ( condición empática).
  • El castigo es importante para tomar el control, en la gestión del aula, por parte del docente ( condición punitiva).
Los resultados mostraron que dando la oportunidad para expresar esos sentimientos de comprensión, con empatía, teniendo en consideración la perspectiva del alumno, y manteniendo la buena relación en caso de mal comportamiento. Se mejoró la relación alumno- docente y  el comportamiento.
En definitiva, en la condición empática, los docentes estaban más predispuestos a hablar con el alumno sobre su comportamiento, y menos a etiquetarlo como un alumno problemático, así como a no escalar el asunto a instancias superiores.
Esto se relaciona con las prácticas restaurativas, que se implementan también en el aula como herramienta relacional. Un foco en las relaciones, ayuda a humanizar a los estudiantes, más allá de etiquetas. Y se propicia el estado para que se pueda aprender a mejorar también el comportamiento, a partir del razonamiento y la toma de perspectiva. Que son habilidades que queremos ver , y entrenar, entre el alumnado.
En el segundo experimento, 302 estudiantes de Bachillerato  se imaginaron como alumnos de Secundaria, en una clase problemática. Se imaginaron siendo disciplinados, o de manera empática , o de manera punitiva. Los resultados mostraron que los participantes respondieron de manera bastante más favorable, en la condición empática. Dijeron que respetarían mas al profesor, recibiendo ese trato mas empático, y se sentirían mas motivados para comportarse mejor en el aula, en el futuro, de esa manera.
Mejorando relaciones
Los investigadores examinaron también, si la orientación empática creaba mejores relaciones entre docentes y alumnos, y reducía el número de suspensiones, en un año académico. Este tercer experimento, se llevó a cabo con 31 docentes de Matemáticas, y 1682 alumnos de 5 centros de Secundaria, con origen étnico diverso, de 3 distritos escolares de California.
Los docentes revisaron artículos e historias que describían como sentimientos negativos, entre el alumnado les inducía al mal comportamiento, y enfatizaban la importancia de la comprensión y el mantenimiento de las buenas relaciones, en la gestión de ese comportamiento.
Luego los docentes describian como ellos, llevaban a cabo esa estrategia, en un esfuerzo de ayudar a futuros docentes a mejorar problemas de disciplina.
Los resultados, revelaron que en el alumnado de los docentes, que completaron la condición empática, frente a otro ejercicio de control, se reducía a la mitad el porcentaje de suspensiones, en un año académico. E incluso, alumnos  de mas riesgo con historial de suspensión mayor, respondieron sentirse mas respetados por sus profesores, varios meses después de la intervención.
Los investigadores dijeron, que una intervención como esta, con ejercicios efectuados online, puede ser llevada a cabo a un coste bajo, y a casi cero de coste marginal, a muestras mayores de docentes y alumnos.
Un docente escribió, explicando sus estrategias de toma de perspectiva empática. ” No me quedo con ningún rencor, en relación a los problemas de comportamiento. Trato de recordar que son todos el hijo o la hija, de alguien que les quiere mas que a nada en este mundo. Son la luz , en la vida de alguien. “.
Esta investigación puede ser de utilidad para considerar en futuras intervenciones, en relación al aprendizaje socioemocional, y en la gestión de las relaciones en el aula.
Enlace al artículo original, en inglés  :
Tomado de SEL CON FUNDAMENTO.

lunes, 13 de junio de 2016

La 'nueva' revolución que nos viene: RV+RA (VR+AR)

La 'nueva' revolución que nos viene: RV+RA (VR+AR)

La tecnología no da tregua, es más que evidente. La aceleración del mundo actual tiene mucho que ver, entiendo yo, con el progreso y desarrollos tecnológicos. Si lo visto hasta ahora ha producido, aunque no siempre, un cierto impacto en el sistema educativo y la concepción del aprendizaje, asuntos de los que hemos hablado aquí reiteradamente, la revolución que está en las puertas dejará pequeño todo lo dicho hasta ahora.

Las aplicaciones educativas de la realidad virtual y de la realidad aumentada son enormes y permitirá todavía con más eficacia, ofrecer experiencias que por su distancia temporal o espacial con el aprendiz rara vez, o solo algunos en ciertas ocasiones, podrían experimentar. En efecto, visitar unas ruinas y poder superponer a las mismas la arquitectura de hace siglos, recrear batallas que definieron el desarrollo del mundo, visitar "imersivamente" la barrera de coral de Australia o desarrollar un experimento de laboratorio sin riesgo, o explorar una molécula de ADN en el espacio (holograma) y tantos otros ejemplos que se podrían poner, harán palidecer cualquier aspecto actual de la innovación educativa.

Las posibilidades para un aprendizaje distinto, más profundo y conectado y, naturalmente, personalizado están cada vez más cerca y con una dimensión que no alcanzamos aún a comprender bien. Lo que sí parece claro es que permitirá, como digo tantas veces, que cada persona llegue tan lejos, tan rápido y con tanta profundidad como su capacidad le permita, haciendo real el desarrollo de su talento.

Os dejo este infográfico desarrollado por selfstorage.com que he traducido para introducir este tema que, con seguridad, será objeto de muchas entradas en el futuro inmediato.
 


domingo, 12 de junio de 2016

Etimología de «docente», «maestro» y «profesor»

Etimología de «docente», «maestro» y «profesor»

Un fiel lector me envió hace un tiempo una sugerencia: tratar la etimología de palabras referentes a esas personas tan necesarias en la sociedad y que tanto andan maltratando en los últimos años. Me refiero, claro está, a los docentes.

Etimología de «docente»

Y precisamente empezamos con esta palabra, la más general, que engloba a todas las demás. Un docente es, ni más ni menos, aquel que enseña, sin hacer distinción de especialidades, edades, etc.
Etimológicamente, «docente» es el participio de presente del verbo latino doceo ‘enseñar’, una antigua formación causativa que significaba, literalmente, ‘hacer que alguien aprenda  → enseñar’, derivada del verbo defectivo decet ‘es conveniente/apropiado’ (cf. «decente»; vid. te decet hymnus ‘mereces un himno ← te es apropiado un himno en el «Introitus» de una misa), es decir, que en última instancia el docente es el que hace a alguien apropiado, conveniente.
 

Etimología de «maestro»

Es la forma patrimonial de la antigua palabra latinamagisterconcretamente de su acusativomagistrum, con el significado original de ‘el más mejor → jefe‘ —permíteme decirlo así, como más adelante justificaré— respecto a algo (cf. inglésmaster ‘amo, señor’); así, magister equitum ‘jefe de la caballería’, etc.
De aquí está clara la evolución semántica: el más mejor o el jefe de una escuela ha de ser forzosamente el maestro, ya que sabe más que sus alumnos. También está clara la relación con el uso en expresiones como la manida «¡música, maestro!», en la que el tal maestro no es que sea docente de la música, sino que es el más mejor de los músicos presentes.
La forma magister está construida sobre la raíz de magis ‘más’, de donde también «máximo», «magno», etc. Sobre esta raíz, que ya por sí misma tiene un significado de superioridad, se añade un sufijo -ter de origen contrastivo-comparativo (cf. dexter,sinister ‘derecha, izquierda’: «derecha» es, efectivamente, antónimo de «izquierda»): de ahí la aberración de «el más mejor».

Etimología de «profesor»

Es un sustantivo de acción derivado del verbo profiteor ‘hablar delante de la gente’, compuesto por el preverbio pro- ‘delante de’ y el verbo fateor ‘hablar’ (cf. «fama», «confesar», etcétera).
Nuevamente, es fácil suponer la evolución semántica de la palabra: aquel que habla delante de los alumnos es el profesor.
MLA: Álvarez, Javier. «Etimología de «docente», «maestro» y «profesor»».delcastellano.com. 1 de junio de 2012. Web. 13 de junio de 2016.
APAEtimología de «docente», «maestro» y «profesor». (1 de junio de 2012).delcastellano.com. Fecha de consulta: 13 de junio de 2016 desdehttp://www.delcastellano.com/2012/06/01/docente-maestro-profesor/
Tomado del blog orígenes y etimologías del Castellano

10 Reglas de oro para gestionar con éxito una clase

Hoy quiero compartir contigo un artículo muy especial. Muy especial porque tengo la intención de darte a conocer las que son para mí algunas de las claves o reglas de oro que hacen de un docente, un excelente gestor de aula.
¿Quieres descubrir qué cualidades son las que más valoro en mi profesión a la hora de gestionar un aula con alumnos? Pues te invito a que me acompañes en la lectura de este artículo que espero que te sirva para reflexionar sobre tu quehacer en el aula.
Sin más demora, zarpamos…
REGLAS
Imagen extraída de Shutterstock

10 Reglas de oro para gestionar con éxito una clase con alumnos.

Para este artículo me he inspirado una vez más en un libro que tanto me ha ayudado en mi práctica docente. Se trata del manual escrito por Joan Vaello y titulado El profesor emocionalmente competente. Un libro clave para entender cómo desenvolverse en el aula y que desde Justifica tu respuesta aprovecho para recomendarte.
Joan Vaello propone estos 10 principio para una correcta gestión de aula:
1. Autogestión respaldada de un conflicto. Siempre que sea posible, debes partir de la idea de que debes resolver tus conflictos tú mismo, pero sabiendo tú y tus alumnos y compañeros que siempre vas a contar con una red de apoyo. La máxima que debes seguir es esta:
qué puedo aportar yo para resolver este conflicto
2. Principio de economía. Joan Vaello defiende la idea de que lo complicado no funciona. De ahí que defienda el principio de economía centrándose en:
  • Economía de las personas. Cuantas menos personas implicadas en una tarea, mayor y mejor capacidad de gestión.
  • Economía de la burocracia.  Aprender a distinguir entre los papeles imprescindibles y los prescindibles. Una vez distinguidos, eliminar de raíz los prescindibles.
  • Economía del tiempo. Buscar la correcta planificación de las intervenciones partiendo de la simplicidad y renunciando a la perfección constante.
3. Principio de eficacia. Es fundamental centrarse en aquellas actuaciones que sabes que funcionan y dan algún tipo de resultado. Se trata, por tanto, de desechar rituales, protocolos de actuación, costumbres, inercias que suponen una mala inversión de tu tiempo y del tiempo de las personas implicadas.
4. Implicación calculada. Como docente debes partir del principio de que hay que hacer todo lo posible para atender lo que es realmente importante. Pero, una vez hecho todo lo posible, se trata de coger distancia emocional para que no te afecte más de lo debido. Esto permite trabajar siempre desde la base de un equilibrio emocional y evitar emociones tóxicas.
5. El valor de la ocasión. Hay que partir de la idea de que los problemas que vives en tu día a día no tienen por qué verse como problemas, sino como ocasiones, como oportunidades de aprender y enseñar aquellas competencias emocionales que te definen a ti y a los que te rodean. Y de esta idea es de donde sale el denominadoconflicto positivo.
6. Unificación de criterios. Hay que aprender a trabajar en equipo, a trabajar a partir de alianzas que son las que hacen posible establecer uno criterios comunes. Porque trabajar en solitario se convierte en la mayoría de las veces en una elección que no hace más que debilitarte. Joan Vaello propone la siguiente máxima:
Si es necesario, ha de ser posible
7. Calma asertiva. Ante cualquier adversidad hay que tomar una postura firme, pero relajada, es decir, se trata de ser asertivos, de mantener unos principios respetuosos con todos y sabiendo en todo momento lo que hay que hacer y sabiendo que lo harás desde una posición asertiva.
8. Influencia personal. El poder se da. La autoridad se gana. Y para lograr esa autoridad hay que trabajar los siguientes aspectos:
  • El equilibrio entre las recompensas y los castigos
  • El carisma
  • La credibilidad
  • El prestigio
  • La legitimidad
  • Las alianzas
9. Proactividad. Cuando estás frente a un problema tienes dos opciones: afrontarlo desde el pasado o afrontarlo desde el futuro. El docente proactivo es aquel que tiene claro que los problemas se solucionen mirando hacia adelante, es decir, afrontando los problemas con la siguiente máxima:
qué debo hacer para que lo que ha pasado no se repita en el futuro
Esta es la máxima capaz de generar opciones, capaz de generar soluciones.
10. Responsabilidad. El principio de responsabilidad parte de lo que Joan Vaello llama principio de las consecuencias o principio de las tres vías. Se trata, en definitiva, de afrontar los problemas desde tres perspectivas:
  • Impunidad. El alumno sigue haciendo lo mismo y no le pasa nunca nada.
  • Responsabilidad inhibidora. Si el alumno no cambia, debe asumir una consecuencia con el fin de que modifique su conducta.
  • Responsabilidad creativa. Conseguir que el alumno cambie y de ese cambio se deriven consecuencias positivas para el alumno (recomendada).

Reglas de oro para una correcta gestión de aula. A modo de conclusión.

Puede que tras la lectura de este artículo te sientas algo abrumado por lo que se entiende como una correcta gestión de aula. Pero, si has leído con detenimiento cada una de las reglas que propone Joan Vaello en su libro, te habrás dado cuenta de que cada una posee una importancia clave en el quehacer de cualquier docente en el aula.
Artículos como el de hoy creo que pueden servir como reflexión acerca de nuestro trabajo. Un trabajo tan exigente como apasionante. Un trabajo no exento de desafíos y retos, pero repleto de satisfacciones.
Fuente del artículo: El profesor emocionalmente competente, de Joan Vaello.
Tomado de blog Justifica tu respuesta de Santiago Moll

sábado, 11 de junio de 2016

¿CANTIDAD O CALIDAD? DEL ALUMNO "ENCICLOPEDIA" AL ALUMNO "MAKER"

¿CANTIDAD O CALIDAD? DEL ALUMNO "ENCICLOPEDIA" AL ALUMNO "MAKER"


"Buena parte de las actividades escolares, examinadas desde una perspectiva racional, resultan absurdas, inútiles y posiblemente dañinas." Juan Delval

Buscando documentación para el post de esta semana encontré en la red un artículo de Juan Delval publicado en Cuadernos de Pedagogía en 1994. El artículo se titula ¿Cantidad o calidad? y es un buen ejemplo de que llevamos demasiado tiempo dando vueltas a ideas e innovaciones que no acaban de cuajar en la actividad docente. Delval comenta que "La cantidad de conocimientos que se pretende que los alumnos aprendan es tan abrumadora, que si consiguieran entenderlos y recordarlos serían personas realmente cultas, con conocimientos universales, y no tendrían que recurrir a las enciclopedias para consultar algo, porque serían ellos mismos enciclopedias."

Ya es hora de superar el debate sobre lo que debe enseñarse en nuestras escuelas y la manera como debe enseñarse. ¿Cantidad o calidad? no es la cuestión que debería ocuparnos en pleno siglo XXI.

La "cantidad" por sí sola lleva a la memorización mecánica de datos que los alumnos retienen durante el tiempo suficiente para aprobar los exámenes y que como mucho les sirve para vencer a sus amigos en el trivial.

La "calidad" por sí sola lleva al absurdo de pretender que los alumnos reflexiones sobre cualquier tema, como si eso fuera posible sin tener la cabeza bien amueblada con datos, conceptos e informaciones varias.

La buena educación es la que presenta en su justa medida cantidad y calidad.



La realidad es que nos resulta muy difícil hacer significativo el aprendizaje de nuestros alumnos, especialmente en un sistema educativo basado tradicionalmente en la evaluación mediante exámenes que miden la capacidad de retentiva y no la capacidad de compresión.

La innovación es necesaria pero siempre que conduzca a la obtención de un mejor aprendizaje por parte de los alumnos. Cambiar los cosas por el mero hecho de hacer algo distinto es una moda peligrosa que se está imponiendo en nuestros centros educativos. Aquí también debería de haber un punto de equilibrio entre los que pretenden cambiarlo todo y aquellos que no están dispuestos a cambiar nada.

En mi opinión, la escuela actual no es el desastre que algunos pretenden retratar. Todavía cumple una función fundamental en nuestra sociedad a pesar de las nuevas circunstancias de la sociedad. Sin duda tiene muchas cosas que mejorar... le ayudaría ser más permeable a los nuevos tiempos, a las necesidades y exigencias del mundo en que vivimos.

La escuela debe ser una institución donde se enseña más allá de las disciplinas académicas, debe ser un espacio de creación de cultura, de socialización, de convivencia.

Educar en la escuela debe tener como objetivo que los niños descubran un mundo de posibilidades, al mismo tiempo que tienen acceso a su patrimonio cultural. Solo conociendo nuestra cultura seremos capaces de tener un visión crítica y constructiva de la misma y de comprender la de los demás. El alumno de nuestras escuelas debe ser un alumno maker, es decir, debe ser constructor, creador de contenidos. Para ello es necesario conectar con la pasión de los alumnos, al tiempo que debemos ser capaces de hacer que se interesen por conocer su herencia cultural. No es una tarea sencilla.

Lo cierto es que el mundo en el que vivimos es tan complejo que requiere de personas capaces de tener una perspectiva crítica, abierta, creativa... pero también con buenos fundamentos culturales.
Tomado de: El blog de Salvaroj

viernes, 10 de junio de 2016

Cómo moverse en el aula para que tus alumnos te escuchen

Cómo moverse en el aula. ¡Qué ganas tenía de escribir esta entrada! El artículo de hoy te va a encantar porque tiene la intención de enseñarte de qué manera puedes moverte en el aula en función de lo que quieras transmitir y enseñar a tus alumnos.
Concretamente, te enseñaré nueve posiciones que si eres capaz de interiorizar y asimilar te serán de gran utilidad cuando te enfrentes a un grupo clase.
¿Preparado para aprender a colocarte de la mejor manera en el aula? ¿Listo para descubrir cómo se puede enseñar no sólo con la palabra, sino también con el cuerpo? Pues ponte cómodo porque esto está a punto de empezar. Zarpamos…
aula
Imagen extraída de Shutterstock

9 Posiciones básicas que puedes usar en el aula según lo que quieras transmitir a tus alumnos.

Se puede y se debe aprender a moverse por el aula y hacerlo de manera consciente para reforzar aquello que se quiera transmitir.
Tu voz, tu energía y tu saber estar son tres elementos que no hacen más que reforzar aquello que quieres transmitir a tus alumnos.
Por tanto, evita paralizarte, estar quieto o agazapado porque la información que transmites a tus alumnos refleja desinterés, inseguridad o nerviosismo.
Si aprendes a controlar tu cuerpo y tus movimientos, lo que ganarás es en presencia y credibilidad.
Para este artículo me he servido de las enseñanzas de la gran comunicadora Olivia Mitchell. Para que te hagas una idea visual de cada posición, aquí te dejo una imagen extraída del magnífico libroEl arte de presentar:
aula
Imagen extraída del libro El arte de presentar
1. Posición de poder. El docente se coloca de pie, frente a sus alumnos y cerca. Normalmente es una posición muy recomendada al inicio o final de una sesión o para cuando quieres transmitir confianza o autoridad.
  • Consejo: Se recomienda que el tiempo de permanencia en esta posición sea inferior a los dos minutos.
2. Mapa de presentación. El aula se convierte en una especie de mapa de lo que quieres enseñar. Es muy útil cuando divides el contenido de tu clase en varios bloques.
De lo que se trata es de ocupar la posición en función del bloque de contenidos que quieras transmitir. ¿Por qué? Pues porque cuando tus alumnos vean dónde te has colocado, captarán al instante en qué bloque temático te encuentras.
3. Cronología. Esta posición pretende convertir el espacio donde enseñas en una línea del tiempo. Es muy útil para la enseñanza de acontecimientos históricos, por ejemplo. ¿Por qué? Porque tu desplazamiento implica un patrón cronológico y usa una posición diferente para cada etapa o momento.
  • Un consejo: Para el pasado quédate a la izquierda de tus alumnos y ve avanzando progresivamente hacia la derecha.
4. Contraste. Esta posición resulta muy útil cuando defiendes argumentos a favor y en contra de una tesis. A la hora de argumentar resulta muy efectivo usar dos posiciones opuestas en el aula. ¿Por qué? Por que así simularás que están discutiendo dos personas con criterios enfrentados.
5. Puntos de vista. Esta posición es perfecta si quieres reflejar un continuo de opciones o puntos de vista. De lo que se trata es de usar una posición, un extremo, para referirte a una postura, otra posición para adoptar una postura más intermedia, el otro extremo y, finalmente, colocarte en el centro para adoptar una posición intermedia.
6. Comparación/contraste. Esta posición en el aula resulta francamente efectiva a la hora de representar cada una de las opciones que estás comparando.
Para cada una de estas opciones debes situarte en una posición distinta para que visualmente tus alumnos capten el contraste de lo que expones.
7. Narración. Contar historias o anécdotas es una excelente manera de enseñar contenidos en el aula. Lo bueno que tiene el hecho de contar una historia es que suele producirse un cambio de voz y un cambio corporal importante.
Esto es ya de por sí un elemento a favor que puedes complementar espacialmente creando un rectángulo imaginario por el que te moverás libremente durante tu narración.
¿Por qué este rectángulo? Muy sencillo. En este rectángulo imaginario tus alumnos reconocerán que estás en modo historia, es decir, usas un microespacio del aula para reproducir algo que quieres contar y que tiene como objetivo captar la atención de tus alumnos.
  • Un consejo: Cuando estén dentro de este espacio y la historia cuente con más de un personaje, cambia de voz y de posición dentro del rectángulo para que tus alumnos puedan seguir y entender mejor tu historia.
8. Énfasis. Si hasta ahora te has movido en la parte frontal del aula situada entre la pared de la pizarra y la primera fila de mesas y sillas, llega el momento de pasar a la acción.
Cuando quieras enfatizar algo muy importante y que quieres que cale profundamente en tus alumnos, haz lo siguiente: realiza una pausa mientras vas entrando despacio por uno de los pasillos que se crean entre las mesas de los alumnos.
Cuando hayas avanzado en silencio, te acercas a uno de tus alumnos y en ese momento lanzas una frase lapidaria, esa frase que quieres que recuerden por encima de todo de tu sesión lectiva, el lema que resume lo enseñado ese día.
  • Consejo: Para no intimidar a ningún alumno conviene que, cuando pronuncies la frase lapidaria, no mires al alumno que tienes más cerca, sino que es conveniente que dirijas la mirada a los alumnos que se hallan más alejados de ti. Te advierto que el efecto es sorprendente.
9. Coreografía. La última posición es muy recomendable cuando usas el proyector para una presentación. Esta posición es una especie de coreografía con el fin de dar importancia al contenido de alguna diapositiva.
De lo que se trata es de acercarte a la diapositiva que quieras destacar y señalarla usando un puntero o simplemente tu mano. Una vez hayas destacado la diapositiva, vuelve a la posición de poder, es decir, en el centro para dejar claro la importancia del contenido que has querido destacar.
Puedes repetir esta coreografía tantas veces como elementos de una presentación quieras destacar.
¿Quieres conocer más trucos como estos para comunicar mejor con tus alumnos?
Déjame entonces que te recomiende el manual que uso en mis clases para las exposiciones y presentaciones en powerpoint.

Cómo colocarse en el aula para enseñar mejor. A modo de conclusión.

Puede que tras haber leído las nueve posiciones para moverte por el aula te sientas un poco abrumado. Pero no te preocupes porque estoy seguro de que algunas de ellas, por no decir muchas, ya las estás llevando a cabo de manera inconsciente.
Ojalá que esta entrada te haya servido para revisar de qué manera te mueves en el aula y de qué modo puedes mejorar para enseñar mejor y que tus alumnos aprendan y te escuchen con mayor atención e interés.
Si crees que el artículo puede ser de interés para otros compañeros de profesión, te invito a que los compartas en tus redes sociales. ¿Por qué?
Porque compartir nos hace mejores
TOMADO DE JUSTIFICA TU RESPUESTA DE SANTIAGO MOLL

lunes, 6 de junio de 2016

Recuperar la confianza en la educación

"La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas las preguntas." Earl Gray Stevens

Uno de los grandes problemade la educación actual es la pérdida de confianza a todos los niveles. Es evidente que la educación está sufriendo un grave conflicto de identidad fruto del momento de cambio global en el que vivimos. La incapacidad de la institución escolar y de los sistemas educativos de adaptarse a las exigencias, demandas y necesidades de la sociedad de la información, ha provocado una gran pérdida de confianza en su función como garante, junto con la familia, de la educación de las nuevas generaciones. Y eso es muy grave, ya que sin confianza no se puede educar.

El funcionamiento de la educación actual parece estar inspirado en esta frase de Groucho Marx: "Estos son mis principios, sino le gustan tengo otros". El mundo de la educación parece estar volviéndose loco. Con tantas reformas, con tantaindecisiones a la hora de establecer la metodología que mejor dé respuesta a las necesidades de aprendizaje de los alumnos... el sistema educativo vigente parece el camarote de la famosa película de los Hermanos Marx.

Todo esto ha tenido como resultado la pérdida de confianza. Si llevamos esta situación al extremo en unejercicio voluntario y pretendido de simplificación, podemos decir que la sociedad no confía que la escuela prepare adecuadamente a las nuevas generaciones, que la escuela no confía en la administración, que los docentes no confían en los alumnos, que los alumnos no confían en los docentes, que los docentes no confían en ellos mismos, que los alumnos han perdido la confianza en sus posibilidades, que las familias no confían en la escuela, que los docentes desconfían de las familias: ¡Nadie confía en nadie cuando se trata de educación!

Hay que recuperar la confianza cuanto antes. Cuando alguien está inmerso en un proceso de aprendizaje se siente vulnerable, ya que es consciente de que tiene debilidades que deben ser fortalecidas para poder desarrollarse como persona, y esa vulnerabilidad solo se supera con confianza.

La función de la educación formal es preparar a las personas para tener una vida plena y autónoma, es decir, dotarlas de los conocimientos, las destrezas, las competencias y las habilidades necesarios para que puedan afrontar con garantías de éxito un futuro incierto. Para ello es necesario recuperar la confianza en las propiascapacidades (tanto las de los docentes como las de los alumnos), en las de los demás y en las de la sociedad en general, así podremos construir un mundo en el que la tolerancia, el respeto a la diversidad y la equidad estén siempre presentes. Así la educación podrá dar respuestas efectivas a este mundo global y cambiante.

La confianza entre docente y alumnos es fundamental.
Tomado del blog de Savaroj