En
ocasiones, cuando programamos, echamos mucho tiempo en planificar
objetivos, contenidos, actividades… pero se nos olvida una pieza clave
de la programación que es la motivación, aun a sabiendas de que la motivación depende mucho de nuestro buen hacer en los grupos a los que estemos acompañando en la educación.
No
podemos olvidar que también el docente debe estar motivado para educar,
amar su profesión, capacidad de innovación, adaptación a los nuevos
tiempos, buscar estrategias para que su alumnado se sienta bien en
clase…, con estas importantes premisas podemos decir que estamos en el
camino de hacer que el alumnado aprenda.
La
motivación es una palanca que se mueve en cada persona y la predispone
hacia el acto de aprender, sintiendo por ello un gran bienestar personal
ante el esfuerzo que le suponga el aprendizaje. Es algo personal, por
eso no podemos estandarizarla, aunque hay tramos de edad que se sienten
motivados por los mismos parámetros y esto nos puede facilitar la tarea a
la que nos estamos enfrentando con respecto a la motivación.
Si el
alumno o la alumna está motivado llegará al aprendizaje significativo y
estará incrementando su poso cultural, no estudiará solo para los
exámenes porque le van a poner una nota, estudiará por el placer de
aprender y saber, dando pasos hacia su formación integral como persona.
Nos
comenta Martínez-Salanova que la motivación “Es el interés que tiene el
alumno por su propio aprendizaje o por las actividades que le conducen a
él. El interés se puede adquirir, mantener o aumentar en función de
elementos intrínsecos y extrínsecos. Hay que distinguirlo de lo que
tradicionalmente se ha venido llamando en las aulas motivación, que no
es más que lo que el profesor hace para que los alumnos se motiven”.
A
través de Jesús Hernández conocí la infografía de Mía MacMeekin en la
que nos habla de la necesaria motivación en el alumnado y nos propone 27
ideas para fomentarla :
1. Comparte tu historia con tus estudiantes
2. Incorpora al estudiante en su aprendizaje
3. Despierta la curiosidad sobre un tema
4. Elimina recompensas extrínsecas
5. Crea una clase libre de notas
2. Incorpora al estudiante en su aprendizaje
3. Despierta la curiosidad sobre un tema
4. Elimina recompensas extrínsecas
5. Crea una clase libre de notas
6. Pregunta a los alumnos lo que les motiva y luego aprovéchalo
7. Reta a tus estudiantes a encontrar una nueva solución a un viejo problema
8. Fomenta formas creativas para resolver una tarea
9. Utiliza equipos o grupos
10. Elogia a los estudiantes por sus logros significativos
7. Reta a tus estudiantes a encontrar una nueva solución a un viejo problema
8. Fomenta formas creativas para resolver una tarea
9. Utiliza equipos o grupos
10. Elogia a los estudiantes por sus logros significativos
11. Practica lo que enseñas
12. Juega a un juego que enseñe los mismos principios
13. Descubre tu pasión
14. Descubre la pasión de tus estudiantes
15. Da tiempo para que el proceso suceda
12. Juega a un juego que enseñe los mismos principios
13. Descubre tu pasión
14. Descubre la pasión de tus estudiantes
15. Da tiempo para que el proceso suceda
16. Demuestra, ejemplifica, describe, y compromete a tus alumnos con un propósito
17. Añade energía a lo que estás haciendo
18. Crea un nuevo ambiente para la creatividad
19. Establece metas que alcanzar y muéstralas
20. Crea tareas que los estudiantes decidan realizar
17. Añade energía a lo que estás haciendo
18. Crea un nuevo ambiente para la creatividad
19. Establece metas que alcanzar y muéstralas
20. Crea tareas que los estudiantes decidan realizar
21. Permite a los estudiantes medir su progreso durante el proceso
22. Crea un ambiente de confianza
23. Crea un espíritu de clase
24. Anima a participar en servicios comunitarios
25. Deja que los estudiantes tengan elección, en lo que hacen, cómo lo hacen, y cómo evaluarlo
22. Crea un ambiente de confianza
23. Crea un espíritu de clase
24. Anima a participar en servicios comunitarios
25. Deja que los estudiantes tengan elección, en lo que hacen, cómo lo hacen, y cómo evaluarlo
26. Comparte lo que está sucediendo en el aula
27. Incorpora vidas e historias de los estudiantes en la clase
27. Incorpora vidas e historias de los estudiantes en la clase
Nos
encontramos en ocasiones con alumnos y alumnas “desmotivados” a los que
no les importa nada aprender ni crecer como personas, yo diría que
desmotivados para la vida, en estos casos el trabajo se nos pone más
difícil pero no imposible. Más bien podríamos decir que no les interesa
nada de lo que se intenta que aprendan en la escuela ya que sus
intereses son otros. En todo caso lo primero que debemos hacer es
acercarnos a ellos y sus circunstancias, ver qué les preocupa, por qué
han llegado a esa situación, en qué entorno viven, cómo es su familia…
Si personalmente contactamos y partimos de sus intereses, podremos hacer
algo con ellos y ellas porque nos darán pistas para poder reaccionar
como acompañantes en su educación.
Luis C. Álvarez Niño nos presenta el tema de la motivación en un vídeo muy explicativo, conciso y claro
Motivación en los alumnos.
Parece
que el nuevo dilema educativo tiene que ver con descifrar de algún modo
las nuevas modalidades de estar y sentirse motivado, las novedosas
razones que resultan motivadoras hoy para los estudiantes. A partir de
ello, las propuestas pedagógicas de los docentes deberían atender a
estos cambios y variaciones en las formas de aprender y enseñar. Así lo
manifiestan Bonetto y Calderón en su artículo “La importancia de atender
a la motivación en el aula” en la revista Psicopediahoy de febrero de
2014.
Como
conclusión, apuntamos que la motivación debe estar presente tanto en el
profesorado como en el alumnado para que el acto educativo lleve a un
aprendizaje relevante y significativo, en el que las dos partes se
sientan satisfechas y supongan una superación personal.
Saludos cordiales
Dolores Álvarez (@peralia
Dolores Álvarez (@peralia
Tomado de INED 21
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